Skip to content
Opens in a new window

Salmos 66

[1] (CAP. 65) Al maestro de coro. Canto, salmo. Aclama a Dios, tierra entera,

[2] canten en honor de su nombre, alaben su gloria,

[3] digan a Dios: «¡Qué admirables son tus obras!». Por tu gran poder se rinden tus enemigos.

[4] Que se postre ante ti la tierra entera, que canten para ti, que canten en honor de tu nombre.

[5] Vengan a ver lo que ha hecho Dios, sus hazañas en favor de los hombres:

[6] Convirtió el mar en tierra seca, por el río cruzaron a pie; así pues, celebrémoslo con alegría.

[7] El gobierna con su poder eternamente; sus ojos vigilan a las naciones para que nadie se rebele contra él.

[8] Pueblos, bendigan a nuestro Dios, hagan oír con fuerza su alabanza:

[9] El nos conserva la vida, y no permite que tropiecen nuestros pies.

[10] Tú, oh Dios, nos pusiste a prueba, nos refinaste como se refina la plata;

[11] nos hiciste caer en la red, nos echaste una carga pesada a la espalda;

[12] dejaste que cabalgaran encima de nosotros, tuvimos que pasar por el fuego y por el agua, hasta que finalmente nos diste un respiro.

[13] Entraré en tu casa con holocaustos, cumpliré las promesas que te hice,

[14] las que salieron de mis labios y mi boca pronunció cuando estaba angustiado.

[15] Te ofreceré víctimas gordas, quemaré carneros para ti, inmolaré bueyes y cabritos.

[16] Vengan a escuchar, los que respetan a Dios, y les contaré lo que hizo en mi favor.

[17] Mi boca lo invocó, mi lengua lo alabó.

[18] Si yo me hubiera complacido en el mal, no me habría escuchado mi Señor.

[19] Pero Dios me escuchó, atendió a mi voz suplicante.

[20] ¡Bendito sea Dios, que no ha rechazado mi súplica ni me ha retirado su amor!

Salmos — Chapters