[1] (CAP. 144) Himno de David. Te glorificaré, rey y Dios mío, bendeciré tu nombre por siempre.
[2] Todos los días te bendeciré, alabaré tu nombre sin cesar.
[3] Grande es el Señor y digno de toda alabanza, es inmensa su grandeza.
[4] Cada generación celebra tus acciones y anuncia tus hazañas a la siguiente.
[5] Ellos hablan del esplendor de tu gloria, y yo repetiré tus maravillas.
[6] Ellos cuentan tus hazañas maravillosas, y yo narraré tus grandezas.
[7] Celebran el recuerdo de tu inmensa bondad y cantan tus victorias.
[8] El Señor es clemente y compasivo, paciente y rico en amor.
[9] El Señor es bondadoso con todos, a todas sus obras se extiende su ternura.
[10] Que tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan;
[11] que proclamen la gloria de tu reinado y hablen de tus hazañas,
[12] dando a conocer a los hombres tus hazañas, la gloria y el esplendor de tu reinado.
[13] Tu reinado es eterno, tu gobierno permanece para siempre. El Señor es fiel a todas sus palabras, leal en todas sus acciones.
[14] El Señor sostiene a todos los que caen y levanta a los que desfallecen.
[15] Los ojos de todos se fijan en ti y esperan que tú les des la comida a su tiempo;
[16] abres tu mano y sacias de favores a todo ser viviente.
[17] El Señor es fiel en todo lo que hace, leal en todas sus acciones.
[18] El Señor está cerca de los que lo invocan, de todos los que lo invocan sinceramente.
[19] El Señor cumple los deseos de quienes lo respetan, escucha su súplica y los libera.
[20] El Señor protege a todos los que lo aman, pero extermina a todos los malvados.
[21] ¡Que mi boca alabe al Señor! ¡Que todo viviente bendiga su santo nombre, ahora y por siempre!