[1] ¡Señor, tú derramaste bendiciones sobre tu tierra! Devolviste el bienestar a Israel.
[2] Perdonaste la culpa de tu pueblo; sí, cubriste todos sus pecados. Interludio
[3] Contuviste tu furia y refrenaste tu enojo encendido.
[4] Ahora, restáuranos, oh Dios de nuestra salvación; aparta tu enojo de nosotros una vez más.
[5] ¿Seguirás enojado con nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira a todas las generaciones?
[6] ¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo pueda alegrarse en ti?
[7] Muéstranos tu amor inagotable, oh Señor, y concédenos tu salvación.
[8] Presto mucha atención a lo que dice Dios el Señor, pues él da palabras de paz a su pueblo fiel. Pero no le permitas volver a sus necios caminos.
[9] Sin duda, la salvación de Dios está cerca de los que le temen; por lo tanto, nuestra tierra se llenará de su gloria.
[10] El amor inagotable y la verdad se encontraron; ¡la justicia y la paz se besaron!
[11] La verdad brota desde la tierra, y la justicia sonríe desde los cielos.
[12] Sí, el Señor derrama sus bendiciones, y nuestra tierra dará una abundante cosecha.
[13] La justicia va delante de él como un heraldo, preparando el camino para sus pasos.