[1] Oh Señor, no me reprendas en tu enojo ni me disciplines en tu ira.
[2] Ten compasión de mí, Señor, porque soy débil; sáname, Señor, porque mis huesos agonizan.
[3] Mi corazón está angustiado; ¿cuánto falta, oh Señor, para que me restaures?
[4] Vuelve, oh Señor, y rescátame; por tu amor inagotable, sálvame.
[5] Pues los muertos no se acuerdan de ti; ¿quién puede alabarte desde la tumba?
[6] Estoy agotado de tanto llorar. Toda la noche inundo mi cama con llanto; la empapo con mis lágrimas.
[7] El dolor me nubla la vista; tengo los ojos gastados a causa de todos mis enemigos.
[8] Váyanse, todos ustedes que hacen el mal, porque el Señor ha oído mi llanto.
[9] El Señor ha escuchado mi ruego; el Señor responderá a mi oración.
[10] Que todos mis enemigos sean deshonrados y aterrorizados; que retrocedan de golpe, avergonzados.