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[1] Levanto mis ojos a ti, oh Dios, entronizado en el cielo.

[2] Seguimos buscando la misericordia del Señor nuestro Dios, así como los sirvientes fijan los ojos en su amo y la esclava observa a su ama, atenta al más mínimo gesto.

[3] Ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia, porque ya estamos hartos de tanto desprecio.

[4] Ya estamos más que hartos de las burlas de los orgullosos y del desprecio de los arrogantes.

Salmos — Chapters