[1] Felices son los íntegros, los que siguen las enseñanzas del Señor.
[2] Felices son los que obedecen sus leyes y lo buscan con todo el corazón.
[3] No negocian con el mal y andan solo en los caminos del Señor.
[4] Nos has ordenado que cumplamos cuidadosamente tus mandamientos.
[5] ¡Oh, cuánto deseo que mis acciones sean un vivo reflejo de tus decretos!
[6] Entonces no tendré vergüenza cuando compare mi vida con tus mandatos.
[7] A medida que aprendo tus justas ordenanzas, te daré las gracias viviendo como debo hacerlo.
[8] Obedeceré tus decretos; ¡por favor, no te des por vencido conmigo! Bet
[9] ¿Cómo puede un joven mantenerse puro? Obedeciendo tu palabra.
[10] Me esforcé tanto por encontrarte; no permitas que me aleje de tus mandatos.
[11] He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti.
[12] Te alabo, oh Señor; enséñame tus decretos.
[13] Recité en voz alta todas las ordenanzas que nos has dado.
[14] Me alegré en tus leyes tanto como en las riquezas.
[15] Estudiaré tus mandamientos y reflexionaré sobre tus caminos.
[16] Me deleitaré en tus decretos y no olvidaré tu palabra. Guímel
[17] Sé bueno con este siervo tuyo, para que viva y obedezca tu palabra.
[18] Abre mis ojos, para que vea las verdades maravillosas que hay en tus enseñanzas.
[19] No soy más que un extranjero en la tierra. ¡No escondas de mí tus mandatos!
[20] Siempre me conmueve el deseo de conocer tus ordenanzas.
[21] Tú reprendes al arrogante; los que se alejan de tus mandatos son malditos.
[22] No permitas que se burlen de mí y me insulten, pues he obedecido tus leyes.
[23] Hasta los príncipes se sientan y hablan contra mí, pero yo meditaré en tus decretos.
[24] Tus leyes me agradan; me dan sabios consejos. Dálet
[25] Estoy tirado en el polvo; revíveme con tu palabra.
[26] Te conté mis planes y me respondiste. Ahora, enséñame tus decretos.
[27] Ayúdame a comprender el significado de tus mandamientos, y meditaré en tus maravillosas obras.
[28] Lloro con tristeza; aliéntame con tu palabra.
[29] Líbrame de mentirme a mí mismo; dame el privilegio de conocer tus enseñanzas.
[30] He optado por ser fiel; estoy decidido a vivir de acuerdo con tus ordenanzas.
[31] Me aferro a tus leyes. Señor, ¡no dejes que pase vergüenza!
[32] Perseguiré tus mandatos, porque tú aumentas mi comprensión. He
[33] Enséñame tus decretos, oh Señor; los cumpliré hasta el fin.
[34] Dame entendimiento y obedeceré tus enseñanzas; las pondré en práctica con todo mi corazón.
[35] Hazme andar por el camino de tus mandatos, porque allí es donde encuentro mi felicidad.
[36] Dame entusiasmo por tus leyes en lugar de amor por el dinero.
[37] Aparta mis ojos de cosas inútiles y dame vida mediante tu palabra.
[38] Confirma a tu siervo tu promesa, la promesa que hiciste a los que te temen.
[39] Ayúdame a abandonar mis caminos vergonzosos, porque tus ordenanzas son buenas.
[40] ¡Anhelo obedecer tus mandamientos! Renueva mi vida con tu bondad. Vav
[41] Señor, concédeme tu amor inagotable, la salvación que me prometiste.
[42] Entonces podré responder a los que se burlan de mí, porque confío en tu palabra.
[43] No arrebates de mí tu palabra de verdad, pues tus ordenanzas son mi única esperanza.
[44] Seguiré obedeciendo tus enseñanzas por siempre y para siempre.
[45] Caminaré en libertad, porque me he dedicado a tus mandamientos.
[46] A los reyes les hablaré de tu ley, y no me avergonzaré.
[47] ¡Cuánto me deleito en tus mandatos! ¡Cómo los amo!
[48] Honro y amo tus mandatos; en tus decretos medito. Zain
[49] Recuerda la promesa que me hiciste; es mi única esperanza.
[50] Tu promesa renueva mis fuerzas; me consuela en todas mis dificultades.
[51] Los orgullosos me tratan con un desprecio total, pero yo no me aparto de tus enseñanzas.
[52] Medito en tus antiguas ordenanzas; oh Señor, ellas me consuelan.
[53] Me pongo furioso con los perversos, porque rechazan tus enseñanzas.
[54] Tus decretos han sido el tema de mis canciones en todos los lugares donde he vivido.
[55] De noche reflexiono sobre quién eres, Señor; por lo tanto, obedezco tus enseñanzas.
[56] Así paso mis días: obedeciendo tus mandamientos. Jet
[57] ¡Señor, eres mío! ¡Prometo obedecer tus palabras!
[58] Deseo tus bendiciones con todo el corazón; ten misericordia, como lo prometiste.
[59] Consideré el rumbo de mi vida y decidí volver a tus leyes.
[60] Me apresuraré sin demora a obedecer tus mandatos.
[61] Gente malvada trata de arrastrarme al pecado, pero estoy firmemente anclado a tus enseñanzas.
[62] Me levanto a medianoche para agradecerte por tus justas ordenanzas.
[63] Soy amigo de todo el que te teme, de todo el que obedece tus mandamientos.
[64] Oh Señor, tu amor inagotable llena la tierra; enséñame tus decretos. Tet
[65] Señor, has hecho muchas cosas buenas a mi favor tal como lo prometiste.
[66] Creo en tus mandatos; ahora enséñame el buen juicio y dame conocimiento.
[67] Yo solía desviarme, hasta que me disciplinaste; pero ahora sigo de cerca tu palabra.
[68] Tú eres bueno y haces únicamente el bien; enséñame tus decretos.
[69] Los arrogantes me difaman con mentiras, pero la verdad es que obedezco tus mandamientos con todo el corazón.
[70] El corazón de ellos es torpe y necio; yo, en cambio, me deleito en tus enseñanzas.
[71] El sufrimiento me hizo bien, porque me enseñó a prestar atención a tus decretos.
[72] Tus enseñanzas son más valiosas para mí que millones en oro y plata. Yod
[73] Tú me hiciste; me creaste. Ahora dame la sensatez de seguir tus mandatos.
[74] Que todos los que te temen encuentren en mí un motivo de alegría, porque he puesto mi esperanza en tu palabra.
[75] Señor, sé que tus ordenanzas son justas; me disciplinaste porque lo necesitaba.
[76] Ahora deja que tu amor inagotable me consuele, tal como le prometiste a este siervo tuyo.
[77] Rodéame con tus tiernas misericordias para que viva, porque tus enseñanzas son mi deleite.
[78] Trae deshonra sobre los arrogantes que mintieron sobre mí; mientras tanto, me concentraré en tus mandamientos.
[79] Permite que esté unido a todos los que te temen, los que conocen tus leyes.
[80] Que sea intachable en guardar tus decretos; entonces nunca seré avergonzado. Caf
[81] Estoy agotado de tanto esperar a que me rescates, pero he puesto mi esperanza en tu palabra.
[82] Mis ojos se esfuerzan por ver cumplidas tus promesas; ¿cuándo me consolarás?
[83] Estoy arrugado como un odre ahumado, pero no me olvidé de obedecer tus decretos.
[84] ¿Hasta cuándo tendré que esperar? ¿Cuándo castigarás a los que me persiguen?
[85] Estos arrogantes que odian tus enseñanzas cavaron hoyos profundos para atraparme.
[86] Todos tus mandatos son confiables. Protégeme de aquellos que me persiguen sin causa.
[87] Casi acaban conmigo, pero me negué a abandonar tus mandamientos.
[88] En tu amor inagotable, perdona mi vida; entonces podré continuar obedeciendo tus leyes. Lámed
[89] Tu eterna palabra, oh Señor, se mantiene firme en el cielo.
[90] Tu fidelidad se extiende a cada generación, y perdura igual que la tierra que creaste.
[91] Tus ordenanzas siguen siendo verdad hasta el día de hoy, porque todo está al servicio de tus planes.
[92] Si tus enseñanzas no me hubieran sostenido con alegría, ya habría muerto en mi sufrimiento.
[93] Jamás olvidaré tus mandamientos, pues por medio de ellos me diste vida.
[94] Soy tuyo, ¡rescátame!, porque me he esforzado mucho en obedecer tus mandamientos.
[95] Aunque los malvados se escondan por el camino para matarme, con calma, mantendré mi mente puesta en tus leyes.
[96] Aun la perfección tiene sus límites, pero tus mandatos no tienen límite. Mem
[97] ¡Oh, cuánto amo tus enseñanzas! Pienso en ellas todo el día.
[98] Tus mandatos me hacen más sabio que mis enemigos, pues me guían constantemente.
[99] Así es, tengo mejor percepción que mis maestros, porque siempre pienso en tus leyes.
[100] Hasta soy más sabio que los ancianos, porque he obedecido tus mandamientos.
[101] Me negué a andar por cualquier mal camino, a fin de permanecer obediente a tu palabra.
[102] No me he apartado de tus ordenanzas, porque me has enseñado bien.
[103] ¡Qué dulces son a mi paladar tus palabras! Son más dulces que la miel.
[104] Tus mandamientos me dan entendimiento; ¡con razón detesto cada camino falso de la vida! Nun
[105] Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino.
[106] Lo prometí una vez y volveré a prometerlo: obedeceré tus justas ordenanzas.
[107] He sufrido mucho, oh Señor; restaura mi vida, como lo prometiste.
[108] Señor, acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas.
[109] Mi vida pende de un hilo constantemente, pero no dejaré de obedecer tus enseñanzas.
[110] Los malvados me han tendido sus trampas, pero no me apartaré de tus mandamientos.
[111] Tus leyes son mi tesoro; son el deleite de mi corazón.
[112] Estoy decidido a obedecer tus decretos hasta el final. Sámec
[113] Detesto a los que tienen divididas sus lealtades, pero amo tus enseñanzas.
[114] Tú eres mi refugio y mi escudo; tu palabra es la fuente de mi esperanza.
[115] Lárguense de mi vida, ustedes los de mente malvada, porque tengo la intención de obedecer los mandatos de mi Dios.
[116] ¡Señor, sostenme como prometiste para que viva! No permitas que se aplaste mi esperanza.
[117] Sostenme y seré rescatado; entonces meditaré continuamente en tus decretos.
[118] Pero has rechazado a todos los que se apartan de tus decretos, quienes no hacen más que engañarse a sí mismos.
[119] Desechas a los perversos de la tierra como si fueran desperdicios; ¡con razón me encanta obedecer tus leyes!
[120] Me estremezco por mi temor a ti; quedo en temor reverente ante tus ordenanzas. Ayin
[121] No me dejes a merced de mis enemigos, porque he hecho lo que es correcto y justo.
[122] Te ruego que me des seguridad de una bendición. ¡No permitas que los arrogantes me opriman!
[123] Mis ojos se esfuerzan por ver tu rescate, por ver la verdad de tu promesa cumplida.
[124] Soy tu siervo; trátame con tu amor inagotable y enséñame tus decretos.
[125] Da discernimiento a este siervo tuyo; entonces comprenderé tus leyes.
[126] Señor, es tiempo de que actúes, porque esta gente malvada ha desobedecido tus enseñanzas.
[127] De verdad, amo tus mandatos más que el oro, incluso que el oro más fino.
[128] Cada uno de tus mandamientos es recto; por eso detesto todo camino falso. Pe
[129] Tus leyes son maravillosas. ¡Con razón las obedezco!
[130] La enseñanza de tu palabra da luz, de modo que hasta los simples pueden entender.
[131] Abro la boca y jadeo anhelando tus mandatos.
[132] Ven y muéstrame tu misericordia, como lo haces con todos los que aman tu nombre.
[133] Guía mis pasos conforme a tu palabra, para que no me domine el mal.
[134] Rescátame de la opresión de la gente malvada, entonces podré obedecer tus mandamientos.
[135] Mírame con amor; enséñame tus decretos.
[136] Torrentes de lágrimas brotan de mis ojos, porque la gente desobedece tus enseñanzas. Tsade
[137] Oh Señor, tú eres recto, y tus ordenanzas son justas.
[138] Tus leyes son perfectas y absolutamente confiables.
[139] La indignación me agobia, porque mis enemigos despreciaron tus palabras.
[140] Tus promesas fueron sometidas a una prueba rigurosa; por eso las amo tanto.
[141] Soy insignificante y despreciado, pero no olvido tus mandamientos.
[142] Tu justicia es eterna, y tus enseñanzas son totalmente ciertas.
[143] Cuando la presión y el estrés se me vienen encima, yo encuentro alegría en tus mandatos.
[144] Tus leyes siempre tienen razón; ayúdame a entenderlas para poder vivir. Cof
[145] Oro con todo el corazón; ¡respóndeme, Señor! Obedeceré tus decretos.
[146] A ti clamo; rescátame para que pueda obedecer tus leyes.
[147] Me levanto temprano, antes de que salga el sol; clamo en busca de ayuda y pongo mi esperanza en tus palabras.
[148] Me quedo despierto durante toda la noche, pensando en tu promesa.
[149] Oh Señor, en tu fiel amor oye mi clamor; que el seguir tus ordenanzas me reanime.
[150] Los que no respetan la ley vienen a atacarme; viven alejados de tus enseñanzas.
[151] Pero tú estás cerca, oh Señor, y todos tus mandatos son ciertos.
[152] Desde los primeros días sé que tus leyes durarán para siempre. Resh
[153] Mira mi sufrimiento y rescátame, porque no me he olvidado de tus enseñanzas.
[154] ¡Defiende mi caso; ponte de mi lado! Protege mi vida como lo prometiste.
[155] Los perversos están lejos de ser rescatados, porque no se interesan en tus decretos.
[156] Señor, qué grande es tu misericordia; que el seguir tus ordenanzas me reanime.
[157] Muchos me persiguen y me molestan, sin embargo, no me he desviado de tus leyes.
[158] Ver a esos traidores me enferma el corazón, porque no les importa nada tu palabra.
[159] Mira cómo amo tus mandamientos, Señor. Por tu amor inagotable, devuélveme la vida.
[160] La esencia misma de tus palabras es verdad; tus justas ordenanzas permanecerán para siempre. Shin
[161] Gente poderosa me acosa sin razón, pero mi corazón tiembla únicamente ante tu palabra.
[162] Me alegro en tu palabra como alguien que descubre un gran tesoro.
[163] Odio y detesto toda falsedad, pero amo tus enseñanzas.
[164] Te alabaré siete veces al día porque todas tus ordenanzas son justas.
[165] Los que aman tus enseñanzas tienen mucha paz y no tropiezan.
[166] Anhelo que me rescates, Señor, por eso, he obedecido tus mandatos.
[167] Obedecí tus leyes, porque las amo mucho.
[168] Así es, obedezco tus leyes y tus mandamientos porque tú sabes todo lo que hago. Tau
[169] Oh Señor, escucha mi clamor; dame la capacidad de discernir que me prometiste.
[170] Escucha mi oración; rescátame como lo prometiste.
[171] Que la alabanza fluya de mis labios, porque me has enseñado tus decretos.
[172] Que mi lengua cante de tu palabra, porque todos tus mandatos son correctos.
[173] Tiéndeme una mano de ayuda, porque opté por seguir tus mandamientos.
[174] Oh Señor, he anhelado que me rescates, y tus enseñanzas son mi deleite.
[175] Déjame vivir para que pueda alabarte, y que tus ordenanzas me ayuden.
[176] He andado descarriado como una oveja perdida; ven a buscarme, porque no me he olvidado de tus mandatos.