Skip to content
Opens in a new window

[1] Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.

[2] Es inútil que te esfuerces tanto, desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche, y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a sus amados.

[3] Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte.

[4] Los hijos que le nacen a un hombre joven son como flechas en manos de un guerrero.

[5] ¡Qué feliz es el hombre que tiene su aljaba llena de ellos! No pasará vergüenza cuando enfrente a sus acusadores en las puertas de la ciudad.

Salmos — Chapters