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Jueces 13

[1] Los israelitas ofendieron de nuevo al Señor con su conducta, y el Señor los entregó en poder de los filisteos durante cuarenta años.

[2] Había un hombre de Sorá, de la tribu de Dan, llamado Manoj. Su mujer era estéril y no le había dado hijos.

[3] El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo: –Tú eres estéril y no has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo;

[4] procura no beber vino ni bebidas alcohólicas, ni comas nada impuro,

[5] porque vas a concebir y darás a luz un hijo. No pasará la navaja sobre su cabeza, porque el niño estará consagrado a Dios desde el vientre de su madre. El empezará a salvar a Israel del poder de los filisteos.

[6] La mujer fue a su casa y dijo a su marido: –Ha venido a verme un hombre de Dios; su aspecto era terrible, como el de un ángel de Dios. No le he preguntado de dónde venía, ni él me ha dicho su nombre.

[7] Pero me dijo: «Vas a concebir y darás a luz un hijo. No bebas vino ni bebidas alcohólicas, ni comas nada impuro, porque el niño estará consagrado a Dios desde el vientre de su madre hasta el día de su muerte».

[8] Entonces Manoj hizo esta súplica al Señor: –Te ruego, Señor mío, que el hombre de Dios que enviaste venga de nuevo a visitarnos para indicarnos lo que debemos hacer con el niño que va a nacer.

[9] El Señor escuchó la súplica de Manoj, y el ángel del Señor se apareció otra vez a su mujer en el campo, cuando no estaba con ella su marido.

[10] La mujer fue corriendo a avisar a su marido y le dijo: –Se me ha aparecido el hombre del otro día.

[11] Manoj siguió de inmediato a su mujer, llegó donde estaba el hombre y le dijo: –¿Eres tú el hombre que ha hablado a esta mujer?

[12] El respondió: –Sí. Manoj le preguntó: –Cuando se cumpla tu palabra, ¿qué tipo de vida debe llevar el niño? ¿Qué debemos hacer con él?

[13] El ángel del Señor le respondió: –Debe abstenerse de todo lo que le he prohibido a tu mujer.

[14] Que no pruebe el fruto de la viña, que no beba vino ni bebidas alcohólicas, y que no coma nada impuro. Debe observar todo lo que le he mandado.

[15] Entonces Manoj dijo al ángel del Señor: –Quédate un rato con nosotros, te prepararemos un cabrito.

[16] El ángel del Señor le dijo: –Aunque me quede, no comeré de tus alimentos; pero si quieres preparar un holocausto, ofréceselo al Señor.

[17] Manoj preguntó al ángel del Señor: –¿Cómo te llamas, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos?

[18] El ángel del Señor le dijo: –¿Por qué preguntas por mi nombre? Es: «El que hace maravillas».

[19] Manoj tomó el cabrito y la ofrenda, y se lo ofreció al Señor sobre la roca. Entonces el Señor hizo algo maravilloso a la vista de Manoj y su mujer:

[20] cuando la llama del altar subía hacia el cielo, el ángel del Señor subió envuelto en ella a la vista de Manoj y de su mujer, que se postraron en tierra.

[21] El ángel del Señor no se apareció más a Manoj y a su mujer. Entonces comprendió Manoj que era el ángel del Señor.

[22] Y dijo a su mujer: –Moriremos, porque hemos visto a Dios.

[23] Su mujer dijo: –Si el Señor hubiera querido matarnos, no habría aceptado el holocausto ni la ofrenda, ni nos habría revelado todas estas cosas.

[24] La mujer dio a luz un hijo y le puso el nombre de Sansón. El niño creció y el Señor lo bendecía.

[25] El espíritu del Señor comenzó a actuar en él en el campamento de Dan, entre Sorá y Estaol.

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