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[1] Josías celebró la pascua del Señor en Jerusalén el día catorce del mes primero.

[2] Repuso a los sacerdotes en sus funciones y los alentó a servir en el templo del Señor.

[3] Y dijo a los levitas, consagrados al Señor: –Coloquen el arca santa en el templo de Salomón, hijo de David, y rey de Israel. No tendrán ya que trasladarla a hombros. Sirvan ahora al Señor, su Dios, y a su pueblo Israel.

[4] Organícense por familias y turnos de acuerdo con lo prescrito por David, rey de Israel, y su hijo Salomón.

[5] Ocupen sus puestos en el santuario por turnos al servicio de las familias patriarcales y al de sus hermanos del pueblo: un turno de levitas por cada familia patriarcal.

[6] Inmolen la pascua, purifíquense y prepárenla para sus hermanos, conforme a la palabra del Señor dada por Moisés.

[7] Josías dio al pueblo, de su propio ganado, treinta mil corderos y cabritos en calidad de víctimas pascuales para todos los allí presentes, y tres mil novillos;

[8] los oficiales del rey hicieron donaciones voluntarias al pueblo, a los sacerdotes y a los levitas. Jelcías, Zacarías y Yejiel, jefe del templo del Señor, dieron a los sacerdotes, para la pascua, dos mil seiscientos corderos y trescientos novillos.

[9] Los jefes de los levitas, Conayas, Semeyas, su hermano Natanael, Jasabías, Yeiel y Yozabad, dieron a los levitas para la pascua, cinco mil corderos y quinientos novillos.

[10] Cuando todo estuvo a punto, los sacerdotes ocuparon sus puestos y los levitas los suyos según sus turnos, de acuerdo con lo dispuesto por el rey.

[11] Inmolaron la pascua: los sacerdotes derramaban la sangre y los levitas desollaban las víctimas.

[12] Separaban la porción destinada al holocausto y daban el resto al pueblo por grupos de familias para que lo ofrecieran al Señor, según está escrito en el libro de Moisés. Lo mismo hicieron con los novillos.

[13] Asaron al fuego la pascua según la ley, cocieron las otras ofrendas santas en calderos, ollas y sartenes, y lo repartieron en seguida entre el pueblo.

[14] Finalmente prepararon la pascua para sí y para los sacerdotes descendientes de Aarón, que estaban ocupados todo el día en la ofrenda de los holocaustos y de las grasas; por eso los levitas prepararon la pascua para sí y para los sacerdotes descendientes de Aarón.

[15] Los cantores de las familias de Asaf, Hemán y Yedutún, el vidente del rey, se mantuvieron en su puesto según las prescripciones de David; y lo mismo los porteros: no tuvieron que abandonar sus puestos, porque los levitas, sus hermanos, les prepararon la pascua.

[16] Así se desarrolló aquel día todo el servicio del Señor para la celebración de la pascua y la ofrenda de los holocaustos en el altar del Señor, según las instrucciones del rey Josías.

[17] Todos los israelitas presentes celebraron la pascua y la fiesta de los panes sin levadura durante siete días.

[18] Nunca se había celebrado en Israel pascua semejante desde los días de Samuel, el vidente. Ningún rey de Israel había celebrado una pascua como ésta de Josías en presencia de sacerdotes y levitas, de todo Judá e Israel y de los habitantes de Jerusalén.

[19] Se celebró esta pascua el año decimoctavo del reinado de Josías.

[20] Después de esto, y terminada ya la restauración del templo del Señor, Necao, rey de Egipto, subió a presentar batalla en Carquemis a orillas del Eufrates. Josías le salió al paso,

[21] y Necao le envió este mensaje: –No tengo nada que ver contigo, rey de Judá. No estoy en guerra contra ti; es contra otros, y Dios me ha dicho que me apresure. No te opongas, pues, a Dios que está conmigo, no sea que te destruya.

[22] Pero Josías no se retiró y se preparó para atacarlo, sin atender a lo que Necao decía en nombre de Dios. Avanzó y le presentó batalla en el valle de Meguido.

[23] Los arqueros hicieron blanco en el rey Josías, que dijo a sus servidores: –Sáquenme de aquí, porque estoy gravemente herido.

[24] Los siervos lo sacaron de su carro de guerra, lo subieron a otro de los suyos y lo llevaron a Jerusalén, donde murió. Fue enterrado en el sepulcro de sus antepasados. Judá y Jerusalén lloraron por Josías.

[25] Jeremías compuso una lamentación a la muerte de Josías; y todos los cantantes, hombres y mujeres, recuerdan a Josías hasta el día de hoy en sus cantos, que se han hecho costumbre en Israel y han sido incorporados a las colecciones de cantos fúnebres.

[26] El resto de la historia del rey Josías, su vida de piedad, conforme a la ley del Señor,

[27] toda su historia, del principio al fin, está escrita en el Libro de los reyes de Israel y de Judá.

2 Crónicas — Chapters