[1] Los habitantes de Jerusalén proclamaron rey como sucesor de Jorán, a su hijo menor Ocozías. Todos los demás habían muerto cuando los árabes invadieron el campamento. Así comenzó a reinar Ocozías, hijo de Jorán, rey de Judá.
[2] Comenzó a reinar a la edad de veintidós años y reinó un año en Jerusalén. Su madre, hija de Omrí, se llamaba Atalía.
[3] Ocozías, bajo los consejos de su madre, imitó la conducta de la familia de Ajab.
[4] Ofendió al Señor, igual que la familia de Ajab de quien, para su perdición, se dejó aconsejar después de la muerte de su padre.
[5] Precisamente por su consejo, se alió con Jorán, hijo de Ajab y rey de Israel, para combatir contra Jazael, rey de Siria, en Ramot de Galaad. Los sirios hirieron a Jorán,
[6] el cual se retiró a Jezrael para sanar de las heridas recibidas en Ramot mientras luchaba contra Jazael, rey de Siria. Ocozías, hijo de Jorán, rey de Judá, bajó a visitar a Jorán, hijo de Ajab, que se encontraba convaleciendo en Jezrael.
[7] Pero Dios hizo que esta visita a Jorán se convirtiera en ruina para Ocozías. Apenas llegó, salió con Jorán al encuentro de Jehú, hijo de Nimsí, a quien el Señor había elegido para aniquilar a la familia de Ajab.
[8] En su empeño por hacer justicia con la familia de Ajab, Jehú encontró a los jefes de Judá, y a los sobrinos que Ocozías tenía a su servicio y los mató;
[9] luego mandó buscar a Ocozías que se había escondido en Samaría; una vez descubierto, lo trajeron a Jehú, y éste lo mandó matar. Sin embargo, lo enterraron en consideración a Josafat que fue del todo fiel al Señor. No quedó nadie de la familia de Ocozías en condiciones de reinar.
[10] Pero la madre de Ocozías, al ver que su hijo había muerto, fue y exterminó a toda la familia real de Judá.
[11] Sin embargo, cuando los hijos del rey iban a ser asesinados, Josebá, hija del rey, se llevó a escondidas a Joás, hijo de Ocozías, y lo escondió en el dormitorio junto con la mujer que lo cuidaba. Así Josebá, hija del rey Jorán, esposa del sacerdote Yoyadá y hermana de Ocozías, ocultó a Joás para evitar que Atalía lo asesinara.
[12] Estuvo escondido con ellas durante seis años en el templo del Señor, mientras Atalía gobernaba el país.