[1] Esta es la bendición que Moisés, el hombre de Dios, pronunció sobre los israelitas antes de morir:
[2] El Señor viene del Sinaí, surge desde Seír, resplandece desde la montaña de Farán, avanza desde los campos de Cadés, rayos de luz saltaban de su diestra.
[3] El ama a los pueblos y protege a sus fieles; ellos se postran a sus pies y obedecen sus mandatos.
[4] Moisés nos ha prescrito una ley, se la ha dado en posesión a la asamblea de Jacob.
[5] Un rey surgió en Yesurún, cuando se unieron los jefes del pueblo y las tribus de Israel.
[6] Viva Rubén y no muera, aunque sea escaso su número.
[7] Para Judá: Escucha, Señor, la voz de Judá, llévalo hacia su pueblo; con tu brazo combate por él, ayúdale contra sus enemigos.
[8] Para Leví: Tus urim y tumim para los fieles, a quienes probaste en Masá, con quienes peleaste en las aguas de Meribá.
[9] No hizo caso a sus padres, no reconoció a sus hermanos y no quiso saber nada de sus hijos. Sí, han guardado tu palabra, han observado tu alianza.
[10] Ellos enseñan tus preceptos a Jacob y tu ley a Israel. Hacen subir el incienso hasta ti y ponen los holocaustos en tu altar.
[11] Bendice, Señor, su fuerza y acepta la obra de sus manos. Quebranta los lomos de sus adversarios, y que sus enemigos no se levanten.
[12] Para Benjamín: Que el amado del Señor viva seguro. El Altísimo lo protege cada día, y él reposa entre sus hombros.
[13] Para José: Que el Señor bendiga tu tierra, con el rocío que cae de lo alto, con las aguas del abismo, que están abajo,
[14] con lo mejor que el sol hace crecer, con lo mejor que la luna hace brotar,
[15] con las primicias de las montañas antiguas, con lo mejor de las colinas eternas.
[16] Que los mejores frutos de la tierra, y el favor del que habita en la zarza se derramen sobre la cabeza de José, sobre la frente del príncipe entre sus hermanos.
[17] Es como el primogénito de un toro; todo él es gallardía; sus cuernos son cuernos de búfalo, con ellos embestirá a los pueblos hasta los confines de la tierra. Así son las muchedumbres de Efraín y los multitudes de Manasés.
[18] Para Zabulón: ¡Alégrate, Zabulón, en tus expediciones y tú, Isacar, en tus tiendas!
[19] Invitan a los pueblos a la montaña y allí ofrecen sacrificios rituales, pues gozan de la abundancia del mar y de las riquezas escondidas en la arena.
[20] Para Gad: ¡Bendito el que hace crecer a Gad! Reposa como leona, destroza brazos y cabezas.
[21] Se ha reservado las primicias para sí, la parte asignada para el jefe, y se ha unido a los jefes del pueblo. Ha cumplido los mandatos del Señor y sus preceptos sobre Israel.
[22] Para Dan: Dan, cachorro de león, que se lanza desde Basán.
[23] Para Neftalí: Neftalí, colmado de favores, lleno de las bendiciones del Señor; el mar y la parte del sur son su herencia.
[24] Para Aser: ¡Bendito entre todos sea Aser! Sea el favorito entre sus hermanos y en aceite bañe sus pies.
[25] De hierro y bronce sean tus cerrojos y tu reposo dure cuanto tus días.
[26] No tiene igual el Dios de Yesurún, que cabalga sobre los cielos para venir en tu ayuda y avanza majestuoso sobre las nubes.
[27] El Dios de antaño es tu refugio, sus brazos eternos son tu apoyo. Arroja delante de ti al enemigo y te dice: ¡Extermínalo!
[28] Israel vive seguro, la fuente de Jacob se halla apartada en una tierra de trigo y vino, y su cielo destila rocío.
[29] ¡Dichoso tú, Israel! ¿Quién como tú, pueblo salvado por el Señor? El es tu escudo protector y tu espada vengadora. Te adularán tus enemigos, pero tú caminarás sobre sus espaldas. hazañas que él realizó a la vista de todo Israel.