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[1] Estas son las leyes y preceptos que pondrán en práctica en la tierra que el Señor, Dios de tus antepasados, les da en posesión, mientras dure su vida sobre la tierra.

[2] Destruirán todos los lugares donde las naciones que ustedes van a despojar dan culto a sus dioses, en las montañas, en los cerros y bajo los árboles frondosos.

[3] Derribarán sus altares, romperán sus piedras conmemorativas, quemarán sus imágenes, derribarán los ídolos de sus dioses y harán desaparecer sus nombres de esos lugares.

[4] Pero con el Señor, su Dios, ustedes no se comportarán así.

[5] A él lo buscarán en el lugar que ha elegido entre todas las tribus

[6] para poner allí su nombre y habitar en él. Allí llevarán sus holocaustos y sacrificios, sus diezmos y contribuciones, sus votos y ofrendas voluntarias, y los primogénitos de su ganado vacuno y ovino.

[7] Allí comerán en presencia del Señor su Dios, y se alegrarán ustedes junto con sus familias, por el fruto de su trabajo pues el Señor tu Dios te ha bendecido.

[8] No harán lo que nosotros hacemos hoy aquí, donde cada uno hace lo que le parece bien,

[9] porque todavía no han entrado en el descanso y en la herencia que el Señor tu Dios te da.

[10] Cuando pasen el Jordán, y habiten en la tierra que el Señor Dios de ustedes les da en herencia y estén libres de los enemigos que los rodean y habiten tranquilos,

[11] entonces llevarán al lugar que el Señor su Dios haya elegido para morada de su nombre, todo lo que yo les prescribo: sus holocaustos y sus sacrificios, sus diezmos y sus aportaciones, sus ofrendas elegidas y los votos que hayan hecho al Señor.

[12] Y se alegrarán en presencia del Señor su Dios, ustedes junto con sus hijos y sus hijas, sus siervos y sus siervas, y el levita que vive en tus ciudades, pues él no recibió nada en el reparto de la herencia.

[13] Guárdate de ofrecer holocaustos en cualquier otro lugar.

[14] Solamente en el lugar que elija el Señor en una de tus tribus ofrecerás tus holocaustos y allí harás todo lo que yo te ordeno.

[15] Sin embargo, siempre que quieras, podrás matar animales y comer carne en todas tus ciudades en la medida en que el Señor tu Dios te haya bendecido. Podrán comerla el puro y el impuro, como si fuera gacela o ciervo.

[16] Pero ustedes no comerán la sangre, sino que la derramarán en la tierra como el agua.

[17] No podrás comer en tus ciudades los diezmos de tu trigo, de tu vino y de tu aceite, ni los primogénitos de tus vacas y de tus ovejas, ni lo que has prometido con voto, ni tus ofrendas voluntarias ni tus aportaciones,

[18] sino que lo comerás en presencia del Señor tu Dios, en el lugar que el Señor tu Dios elija. Y lo mismo harán tu hijo, tu hija, tu esclavo y tu esclava, y el levita que vive en tus ciudades. Y te alegrarás ante el Señor tu Dios por el fruto de tu trabajo.

[19] No abandones al levita durante el tiempo que vivas en tu tierra.

[20] Cuando el Señor tu Dios haya ensanchado tu territorio, según te ha prometido, y digas: «Quisiera comer carne», porque te apetece comer carne, cómela siempre que quieras.

[21] Si el lugar elegido por el Señor tu Dios para morada de su nombre se encuentra distante, tú mismo podrás sacrificar un animal del ganado vacuno o del ovino que el Señor te haya dado, según te he ordenado, y podrás comer en tu ciudad lo que gustes.

[22] Lo comerás como se come la gacela o el ciervo; podrán comerla el puro y el impuro.

[23] Tan sólo ten cuidado de no comer la sangre, porque la sangre es la vida, y no comerás la vida con la carne.

[24] No la comas; derrámala en tierra como el agua.

[25] Si no la comes, tanto tú como los hijos que te sucedan serán felices por haber hecho lo que es justo a los ojos del Señor.

[26] Al lugar que elija el Señor llevarás sólo las cosas sagradas y las que ofrezcas voluntariamente.

[27] Ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar del Señor tu Dios. En los sacrificios, derramarás la sangre sobre el altar del Señor tu Dios y comerás la carne.

[28] Escucha y cumple todo lo que te mando, para que tanto tú como los hijos que te sucedan sean eternamente felices, por haber hecho lo que es justo y agrada al Señor tu Dios.

[29] Cuando el Señor tu Dios haya aniquilado ante ti las naciones que vas a despojar; cuando las hayas despojado y habites en sus dominios,

[30] ten cuidado de no caer en la trampa siguiendo su ejemplo, una vez que ellos hayan desaparecido ante ti. No busques, pues, a sus dioses, diciendo: «Yo también voy a dar culto a los dioses a quienes esos pueblos daban culto».

[31] No te comportarás así con el Señor tu Dios, ya que nada hay más odioso y detestable para el Señor que lo que hacían estos pueblos por sus dioses, pues incluso quemaban a sus hijos e hijas en honor de sus dioses.

Deuteronomio — Chapters