[1] Recibí esta palabra del Señor:
[2] –Hijo de hombre, profetiza y di: Esto dice el Señor: Griten: ¡Maldito aquel día!
[3] Pues está cerca el día, está cerca el día del Señor, día cargado de nubarrones, terrible para las naciones.
[4] Caerá la espada sobre Egipto, y Etiopía se llenará de angustia cuando caigan degollados los egipcios, sean saqueadas sus riquezas y destruidos sus cimientos.
[5] También los de Etiopía, los de Lidia, Libia y Arabia, los habitantes de Cub y los países aliados caerán con ellos a espada.
[6] Esto dice el Señor: Caerán los apoyos de Egipto, se derrumbará el orgullo de su poder. Desde Migdol a Siene caerán todos a espada, oráculo del Señor.
[7] Quedará convertido en el país más desolado y sus ciudades en las más destruidas.
[8] Y reconocerán que yo soy el Señor, cuando prenda fuego a Egipto y acabe con todos sus apoyos.
[9] Aquel día enviaré mensajeros por mar a sembrar el terror en Etiopía, que se cree segura. En el día de Egipto, que ya está a las puertas, la angustia invadirá a sus habitantes.
[10] Esto dice el Señor: Acabaré con la opulencia de Egipto por medio de Nabucodonosor, rey de Babilonia.
[11] El y su nación, entre todas la más cruel, han sido enviados a devastar el país; desenvainarán su espada contra Egipto, y llenarán de muertos el país.
[12] Secaré sus ríos y entregaré el país en manos de asesinos; con extranjeros devastaré el país y todo lo que contiene. Yo, el Señor, he hablado.
[13] Esto dice el Señor: Exterminaré los ídolos, destruiré los falsos dioses de Menfis, y no habrá ya más príncipes en Egipto. Sembraré el terror en Egipto,
[14] acabaré con Patrós, prenderé fuego a Tanis, aplicaré la justicia a Tebas,
[15] descargaré mi enojo en Pelusio, baluarte de Egipto, y exterminaré la población de Tebas.
[16] Prenderé fuego a Egipto, Pelusio se retorcerá de dolor; se abrirá un boquete en Tebas y sus muros serán demolidos.
[17] Los jóvenes de Heliópolis y de Bubastis caerán a espada, y sus mujeres irán al destierro.
[18] En Tafnes se oscurecerá el día, cuando aniquile el poder de Egipto y acabe con su fuerza orgullosa. La cubrirá un nubarrón y sus hijas saldrán cautivas.
[19] Así someteré a juicio a Egipto, y reconocerán que yo soy el Señor.
[20] El año undécimo, el día siete del mes primero, recibí esta palabra del Señor:
[21] –Hijo de hombre, he roto el brazo del faraón, rey de Egipto, y nadie se lo ha vendado ni curado para que recobre su fuerza y pueda de nuevo empuñar la espada.
[22] Esto dice el Señor: Aquí estoy para acusar al faraón, rey de Egipto. Le destrozaré los dos brazos, el sano y el roto, y haré que la espada se caiga de su mano.
[23] Dispersaré a los egipcios entre las naciones, los esparciré por los países.
[24] Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, pondré en su mano mi espada y romperé los brazos del faraón, que gemirá ante él como herido de muerte.
[25] Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, mientras desfallecerán los del faraón. Reconocerán entonces que yo soy el Señor, cuando ponga mi espada en manos del rey de Babilonia y él la utilice contra Egipto.
[26] Dispersaré a los egipcios entre las naciones, los esparciré por los países, y reconocerán que yo soy el Señor.