Skip to content
Opens in a new window

Ezequiel 14

[1] Algunos ancianos de Israel vinieron a verme y se sentaron ante mí.

[2] Entonces recibí esta palabra del Señor:

[3] –Hijo de hombre, esta gente se ha entregado a sus ídolos sin abandonar la causa de su pecado, ¿cómo voy a dejar que me consulten?

[4] Por eso, háblales y diles: Esto dice el Señor: A todo israelita que se haya entregado a sus ídolos sin abandonar la causa de su pecado, si luego acude a consultar al profeta, le responderé yo mismo, el Señor, según merece, por dar culto a tantos ídolos.

[5] Así llegaré hasta el corazón de los israelitas, que se han alejado de mí a causa de sus ídolos.

[6] Por eso, di al pueblo de Israel: Esto dice el Señor: Conviértanse, apártense de sus ídolos y de todas sus abominaciones.

[7] Porque a todo aquel israelita o extranjero residente en Israel que se aleje de mí y se entregue a sus ídolos sin abandonar la causa de su pecado, si luego acude al profeta para consultarme, yo mismo, el Señor, le responderé.

[8] Me enfrentaré con él, lo convertiré en ejemplo para que sirva de escarmiento y lo exterminaré de mi pueblo. Y reconocerán que yo soy el Señor.

[9] Y si un profeta se deja seducir y pronuncia un oráculo, es que yo, el Señor, lo he permitido; extenderé mi mano contra él y lo exterminaré de mi pueblo, Israel.

[10] Tanto el profeta como el que consulta serán castigados por su maldad; ambos sufrirán la misma pena.

[11] Así no volverá el pueblo de Israel a descarriarse, apartándose de mí, ni seguirá manchándose con sus crímenes. Entonces serán mi pueblo y yo seré su Dios. Oráculo del Señor.

[12] Recibí esta palabra del Señor:

[13] –Hijo de hombre, si un país comete contra mí un pecado de infidelidad, y yo lo castigo quitándole los víveres y sumiéndolo en el hambre, si extermino en él a hombres y animales,

[14] y en ese país están estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, sólo ellos lograrán salvarse por su recto proceder. Oráculo del Señor.

[15] Y si envío contra ese país bestias feroces que lo dejen sin habitantes y lo conviertan en un desierto por donde nadie se atreva a pasar por miedo a las fieras,

[16] y se encuentran allí esos tres hombres, lo juro, oráculo del Señor, que ni a sus hijos e hijas podrán salvar; sólo ellos se salvarán, y el país quedará convertido en un desierto.

[17] O si yo envío contra ese país la espada y digo: Que pase la espada por el país y extermine a hombres y animales,

[18] si están allí esos tres hombres, lo juro, oráculo del Señor, que ni a sus hijos e hijas podrán salvar; sólo ellos se salvarán.

[19] Y si mando la peste sobre ese país, y descargo sobre él mi enojo para exterminar a hombres y animales,

[20] si están entre ellos Noé, Daniel y Job, lo juro, oráculo del Señor, que ni a sus hijos e hijas podrán salvar; sólo ellos se salvarán por su recto proceder.

[21] Esto dice el Señor: Cuando yo mande contra Jerusalén estos cuatro azotes: espada, hambre, bestias feroces y peste, para exterminar de ella a hombres y animales,

[22] habrá, sin embargo, un resto que escapará y pondrá a salvo hijos e hijas. Vendrán donde están ustedes y, al ver su conducta y sus malas acciones, ustedes se consolarán de los males que yo haya mandado contra Jerusalén, de todo lo que haya hecho contra ella.

[23] Ellos les servirán de consuelo cuando vean su conducta y sus malas acciones, y sepan que todo lo que hice en Jerusalén no fue sin motivo. Oráculo del Señor.

Ezequiel — Chapters