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1 Samuel 4

[1] La palabra de Samuel se escuchaba en todo Israel. Por entonces los filisteos se reunieron para atacar a Israel. Los israelitas acamparon en Eben Ezer, mientras que los filisteos estaban acampados en Afec.

[2] Los filisteos tomaron posiciones frente a Israel; se entabló el combate e Israel fue derrotado por los filisteos, que mataron en el campo de batalla unos cuatro mil hombres.

[3] El pueblo regresó al campamento y los ancianos dijeron: –¿Por qué nos ha hecho sufrir hoy el Señor esta derrota frente a los filisteos? Vayamos a Siló a buscar el arca de la alianza del Señor, para que venga con nosotros, y nos libre de nuestros enemigos.

[4] El pueblo mandó gente a Siló para que trajeran el arca de la alianza del Señor todopoderoso, que descansa sobre los querubines. Los dos hijos de Elí, Jofní y Pinjás, venían con el arca de la alianza de Dios.

[5] Cuando el arca de la alianza del Señor llegó al campamento, los israelitas lanzaron el grito de guerra y la tierra retemblaba.

[6] Al oír los filisteos el griterío, se preguntaron: –¿A qué se debe tanta alegría en el campamento de los hebreos? Y cayeron en la cuenta de que el arca del Señor había llegado al campamento.

[7] A los filisteos les entró miedo, y comentaban: –Ha venido Dios al campamento. ¡Ay de nosotros! Esto no había sucedido nunca.

[8] ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos salvará de la mano de esa divinidad tan poderosa? Es la que castigó a Egipto con toda clase de plagas y epidemias.

[9] Cobren ánimo y sean fuertes, filisteos, para no servir a los hebreos como ellos les han servido a ustedes. Sean hombres y luchen.

[10] Los filisteos fueron al combate. Israel fue derrotado y huyó cada uno a su tienda. Fue una gran derrota; cayeron de Israel treinta mil hombres de infantería,

[11] el arca de Dios fue capturada y los dos hijos de Elí, Jofní y Pinjás, murieron.

[12] Un hombre de Benjamín salió corriendo del campo de batalla y llegó aquel mismo día a Siló, con la ropa destrozada y la cabeza cubierta de polvo.

[13] Cuando llegó, encontró a Elí sentado en su silla; estaba esperando al borde del camino, pues temía que pudiera pasarle algo al arca de Dios. El hombre entró en la ciudad dando la noticia, y toda la ciudad se puso a gritar.

[14] Elí oyó el griterío y preguntó: –¿Por qué hay tanto griterío? Y el hombre fue rápidamente a contárselo a Elí.

[15] Elí tenía ya noventa y ocho años, sus ojos se habían quedado inmóviles y no podía ver.

[16] El hombre le dijo: –Vengo del campamento, he huido hoy mismo del campo de batalla. Elí le preguntó: –¿Qué ha pasado, hijo mío?

[17] El mensajero respondió: –Israel ha tenido que huir ante los filisteos. Ha sido una gran derrota para el pueblo. Murieron también tus dos hijos, Jofní y Pinjás. Y el arca de Dios ha sido capturada.

[18] Al oír lo del arca de Dios, Elí cayó de su silla hacia atrás contra la puerta, se desnucó y murió, pues ya era viejo y estaba muy torpe. Había actuado como juez de Israel durante cuarenta años.

[19] Su nuera, la mujer de Pinjás, estaba encinta y a punto de dar a luz. Cuando oyó la noticia de la captura del arca de Dios y de la muerte de su suegro y su marido, le vinieron los dolores de parto, se encorvó y dio a luz.

[20] Estando en trance de morir, las que estaban con ella le dijeron: –Anímate, que has dado a luz un hijo. Pero ella no respondió ni prestó atención.

[21] Al niño le puso por nombre Icabod, diciendo: –Ha desaparecido la gloria de Israel. Se refería a la captura del arca de Dios, de su suegro y a la muerte de su marido.

[22] Y repetía: –Ha desaparecido la gloria de Israel, porque ha sido capturada el arca de Dios.

1 Samuel — Chapters