[1] Entonces el SEÑOR me dijo:
[2] «Tú, hijo de hombre, ¿juzgarás a esta ciudad sanguinaria y les dirás todas las cosas horribles que hizo?
[3] Diles que el Señor DIOS dice: Jerusalén es una ciudad que derrama sangre, ciudad en busca de castigo. Hizo ídolos repugnantes para deshonrarse a sí misma.
[4] Recibirás el castigo por la sangre que derramaste y serás deshonrada por los repugnantes ídolos que hiciste. ¡Te ha llegado la hora! ¡Has llegado al final de tus días! Así que te haré el hazmerreír de las naciones y se burlarán de ti en todos los países.
[5] Se reirán de ti todas las naciones, de ti cuyo nombre ha sido deshonrado por tantas provocaciones.
[6] »Mira, todos los líderes de Israel que están en ti, Jerusalén, se han levantado en armas para derramar sangre.
[7] En ti, Jerusalén, no se respeta a los padres. Se maltrata a los inmigrantes que viven en tu tierra, y las viudas y los huérfanos se quejan, no reciben ayuda.
[8] Has despreciado lo sagrado y has profanado mis días de descanso.
[9] Jerusalén, en ti habitan alborotadores que derraman sangre. Suben a las montañas para comer sus comidas sagradas dentro de tus muros y hacen cosas detestables.
[10] Los hombres tienen relaciones sexuales con las esposas de sus padres. Violan a las mujeres y hasta las deshonran durante su menstruación.
[11] Los hombres hacen cosas detestables con las mujeres de sus vecinos. Los hombres deshonran con lascivia a sus propias nueras. Violan a sus hermanas, ¡a las hijas de su mismo papá!
[12] Los líderes que habitan en ti han aceptado sobornos para derramar sangre. Tú has sido un usurero, te has beneficiado ilegalmente de tus vecinos por medio de la extorsión. Y te has olvidado totalmente de mí. El Señor DIOS lo ha dicho.
[13] »Pero yo mostraré mi ira contra todo lo que has explotado a los demás y contra la sangre inocente derramada dentro de tus muros.
[14] ¿Crees que todavía vas a ser valiente después de que haga lo que te estoy diciendo que haré? Yo, el SEÑOR, lo he dicho y lo cumpliré.
[15] Te dispersaré por todas las naciones, en tierras extranjeras, y acabaré con tu deshonra.
[16] Serás una deshonra frente a las naciones, pero entonces aprenderás que yo soy el SEÑOR».
[17] Entonces el SEÑOR me dijo:
[18] «Hijo de hombre, el pueblo de Israel se ha vuelto como la escoria. Son como el cobre, el estaño, el hierro y el plomo que se queda en el horno, a pesar de que una vez fueron plata pura.
[19] Por lo tanto el Señor DIOS dice: Como se han vuelto escoria, los reúno ahora a todos en Jerusalén.
[20] Serán como una colección de plata, cobre, hierro, plomo y estaño que se echa en el horno para que las llamas la derritan. De la misma manera, los reuniré en mi enojo, y en mi ira ardiente los echaré al horno para derretirlos.
[21] Los reuniré, los incendiaré con mi ira y serán derretidos en Jerusalén.
[22] Como la plata se derrite en el horno, así ustedes serán derretidos en Jerusalén. Entonces sabrán que yo, el SEÑOR, derramé mi ira ardiente sobre ustedes».
[23] Entonces el SEÑOR me dijo:
[24] «Hijo de hombre, dile a Israel: “Tú eres una tierra impura que no ha sido lavada con la lluvia en el día de la ira”.
[25] El grupo de profetas en Israel son como leones rugientes que devoran a su presa hasta consumir su alma. Se apoderan de la riqueza y cosas valiosas y hacen aumentar el número de viudas.
[26] Sus sacerdotes han violado mis enseñanzas. Han profanado lo sagrado, no han hecho distinción entre lo sagrado y lo profano. No le enseñan a nadie sobre lo que es puro y lo impuro, se rehúsan a observar mis días de descanso consagrados, y por lo tanto yo he sido profanado entre ellos.
[27] Los líderes de Israel son como lobos que devoran a su presa, derramando sangre, destruyendo vidas para conseguir ganancia ilegal.
[28] Sus profetas esconden la verdad, enyesando las paredes que se desploman con visiones falsas y predicciones mentirosas. Afirman que el Señor DIOS lo ha dicho cuando en realidad el SEÑOR no les ha dicho nada.
[29] Oprimen a la gente común y corriente, robándoles su dinero. Han oprimido al pobre y al necesitado. Al inmigrante que vive en Israel lo oprimen y lo privan de justicia.
[30] He buscado a alguien que sea un pacificador, alguien que se interponga entre mí y el pueblo que voy a destruir, pero no lo he encontrado.
[31] Así que derramaré mi ira contra ellos. Los consumiré con el fuego de mi ira. Y los haré rendirme cuentas de sus hechos. El Señor DIOS lo ha dicho».