Josué 9
[1] Cuando se enteraron los reyes del lado de acá del Jordán, de la montaña, de la Sefela y de toda la costa mediterránea hasta el Líbano: hititas, amorreos, cananeos, pereceos, jeveos y jebuseos,
[2] se aliaron para hacer frente a Josué y a Israel bajo un mando único.
[3] Al enterarse los habitantes de Gabaón de cómo había tratado Josué a Jericó y a Ay,
[4] recurrieron a la astucia. Se pusieron en camino con provisiones, llevando en sus burros alforjas viejas, odres de vino viejos, rotos y remendados.
[5] Se pusieron sandalias usadas y remendadas, y ropa vieja. Todo el pan que llevaban para comer estaba duro y hecho migas.
[6] Al llegar donde estaba Josué, al campamento de Guilgal, le dijeron a él y a los israelitas: –Venimos de un país lejano. Hagan un pacto con nosotros.
[7] Los israelitas respondieron a los jeveos: –¡A lo mejor viven en nuestro territorio! Y si es así, no podemos hacer un pacto con ustedes.
[8] Dijeron a Josué: –Somos tus siervos. Josué les preguntó: –¿Quiénes son y de dónde vienen?
[9] Le contestaron: –Tus siervos vienen de un país muy lejano atraídos por la fama del Señor tu Dios, porque hemos oído hablar de lo que hizo en Egipto,
[10] y de lo que ha hecho a los dos reyes de los amorreos del otro lado del Jordán, a Sijón, rey de Jesbón, y a Og, rey de Basán, que vivía en Astarot.
[11] Entonces nuestros ancianos y todos los habitantes de nuestra tierra nos dijeron: «Tomen con ustedes víveres para el camino, vayan a su encuentro y díganles: Somos sus siervos, hagan un pacto con nosotros».
[12] Fíjense en nuestro pan: estaba caliente cuando lo tomamos en nuestras casas el día que partimos a su encuentro, y ahora está duro y hecho migas.
[13] Estos odres de vino eran nuevos cuando los llenamos y ahora están rotos. Nuestras sandalias y nuestra ropa se han gastado de tanto caminar.
[14] Los israelitas tomaron parte de las provisiones de los viajeros, sin consultar al Señor.
[15] Josué hizo con ellos un tratado de paz, comprometiéndose a respetar sus vidas, y los jefes de la comunidad se lo prometieron con juramento.
[16] Tres días después de este pacto, se supo que eran vecinos y que vivían en el territorio asignado a los israelitas.
[17] Los israelitas partieron, y en tres días llegaron a sus ciudades, que eran Gabaón, Cafirá, Beriot y Quiriat Yearín.
[18] Pero los israelitas no los mataron, porque los jefes de la comunidad les habían hecho un juramento por el Señor, Dios de Israel. Toda la comunidad se puso a murmurar contra los jefes,
[19] y éstos dijeron a toda la asamblea: –Nosotros les hemos hecho un juramento por el Señor, Dios de Israel, y no podemos matarlos.
[20] Haremos lo siguiente: les dejaremos con vida para no atraer sobre nosotros la ira del Señor por el juramento que les hemos hecho.
[21] Y añadieron: –Que vivan, pero que corten la leña y saquen el agua para toda la comunidad.
[22] Josué los llamó y les dijo: –¿Por qué nos han engañado diciendo que eran de muy lejos, siendo así que viven en nuestro territorio?
[23] Desde ahora serán malditos y vivirán como esclavos cortando la leña y sacando el agua para el templo de mi Dios.
[24] Ellos respondieron: –Tus siervos estaban enterados de la orden dada por el Señor tu Dios a su siervo Moisés: que les entregaría toda la tierra y exterminaría a todos sus habitantes ante ustedes. Hemos hecho esto porque temíamos perder la vida.
[25] Ahora estamos en tus manos; haz con nosotros lo que te parezca bueno y justo.
[26] Josué los trató como había dicho; los libró de los israelitas, evitando que los mataran;
[27] pero desde aquel día los destinó a cortar leña y a llevar el agua para toda la comunidad y para el altar del Señor en el lugar que el Señor eligiera, cosa que hacen todavía hoy.