[1] Besalel y Oliab trabajarán en la ejecución de todo lo que atañe al culto del santuario, junto con todos aquellos artesanos a quienes el Señor dotó de pericia y habilidad para saber hacerlo, según todo lo que el Señor ha mandado.
[2] Moisés convocó a Besalel y Oliab y a todos los artesanos, a quienes el Señor había concedido pericia, a cuantos estaban dispuestos a realizar la tarea.
[3] Les entregó Moisés todos los donativos aportados por los israelitas y destinados a la ejecución de la obra del santuario. Así y todo, seguía viniendo gente, mañana tras mañana, trayendo donativos.
[4] Entonces los artesanos que realizaban los trabajos del santuario, interrumpieron el trabajo que cada uno estaba haciendo,
[5] y vinieron a decir a Moisés: –La gente sigue trayendo más de lo que se necesita para realizar lo que el Señor ha ordenado.
[6] Moisés mandó que se diera en el campamento este aviso: –Que nadie, varón o mujer, traiga más donativos para el santuario. El pueblo dejó de traer donativos,
[7] pues había material suficiente para ejecutar todos los trabajos, e incluso sobraba.
[8] Los artesanos que participaban en el trabajo montaron la morada con diez cortinas de lino fino trenzado con hilo violeta, rojo y escarlata, y con querubines artísticamente bordados.
[9] Cada cortina tenía catorce metros de largo y dos de ancho; todas las cortinas tenían las mismas medidas.
[10] Cinco cortinas iban unidas entre sí, y lo mismo las otras cinco.
[11] El borde de la última cortina del primer cuerpo estaba rematado con unos broches de color violeta a lo largo; igualmente rematado iba el borde de la última cortina del segundo cuerpo.
[12] Se colocaron cincuenta broches en el primer cuerpo de cortinas y otros cincuenta en la última cortina del segundo cuerpo. Estos broches se correspondían entre sí.
[13] Un cuerpo de cortinas fue enlazado con el otro por medio de cincuenta pasadores hechos de oro. De esta manera la morada formaba un solo cuerpo.
[14] Se tejieron las cortinas de pelo de cabra para la cubierta de la morada. Se hicieron once cortinas;
[15] cada una de estas cortinas tenía quince metros de largo y dos metros de ancho; las once cortinas medían lo mismo.
[16] Cinco cortinas iban unidas por un lado y las otras seis cortinas por el otro.
[17] El borde del primer cuerpo de cortinas lo remataban cincuenta broches; y otros cincuenta remataban el borde del segundo cuerpo.
[18] Hicieron cincuenta pasadores de bronce y acoplaron estos pasadores a los broches; de esta manera se hizo un toldo que formaba una sola pieza.
[19] Se hizo para la tienda una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y una sobrecubierta de pieles finas.
[20] Prepararon los tableros de madera de acacia, que iban colocados verticalmente para formar la morada.
[21] Cada tablero tenía cinco metros de largo, y setenta y cinco centímetros de ancho.
[22] Cada tablero tenía dos espigones, paralelos entre sí.
[23] Hicieron, pues, los tableros para la morada, veinte tableros para la parte que mira al sur,
[24] y colocaron cuarenta bases de plata debajo de los veinte tableros: dos bases en los dos espigones de cada tablero.
[25] Para el segundo lado, el que mira al norte, se prepararon también veinte tableros
[26] y sus cuarenta bases de plata, dos para cada tablero.
[27] Para la parte que mira a occidente hicieron seis tableros;
[28] y dos tableros más para los ángulos de esa parte.
[29] Estaban unidos de abajo arriba hasta la altura de la primera argolla, formando cada dos tableros un tabique angular.
[30] Eran ocho tableros con sus bases de plata; dieciséis bases para que cada tablero tuviera dos.
[31] Labraron cinco travesaños de acacia para los tableros de un lado de la morada,
[32] otros cinco para los del otro lado y otros cinco para la parte de la morada que está al fondo y mira a occidente.
[33] Se hizo que el travesaño central pasara por entre las tableros de una punta a otra.
[34] Los tableros fueron recubiertos con oro; también de oro se hicieron las argollas por donde entraban los travesaños, que estaban igualmente recubiertos con oro.
[35] Se fabricó un velo de lino fino, trenzado con hilo violeta, rojo y escarlata, y con querubines artísticamente bordados.
[36] Se hicieron también los cuatro soportes de madera de acacia, recubiertos con oro; los ganchos eran de oro y sus bases de plata fundida.
[37] Para la entrada de la tienda se hizo un cortinaje de lino fino, trenzado con hilo violeta, rojo y escarlata, artísticamente bordado.
[38] Se labraron sus cinco soportes y sus ganchos; los capiteles y los ganchos fueron recubiertos de oro, y se hicieron de bronce las cinco bases.