[1] Así dice el SEÑOR acerca de los amonitas: «¿Acaso Israel no tiene hijos? ¿No tiene heredero? ¿Por qué el dios Milcón ha tomado posesión de Gad y su pueblo vive en sus ciudades?
[2] Llegará el día, dice el SEÑOR, en que haré sonar la trompeta de guerra contra Rabá de los amonitas. Quedará hecha un montón de ruinas y sus ciudades serán incendiadas. Entonces Israel se apoderará de lo que ellos le quitaron, dice el SEÑOR.
[3] »Lloren por Hesbón, porque Hai ha sido destruida. Griten, hijas de Rabá; vístanse de luto y giman. Corran de un lado a otro dentro de los muros, porque Milcón va al exilio junto con sus sacerdotes y altos funcionarios.
[4] ¿Por qué te enorgulleces de tu fuerza? ¿No ves que ya se te está acabando? Hija rebelde que confías en tus riquezas y dices: “¿Quién me atacará?”
[5] Voy a hacer que el terror te rodee por todas partes, dice el Señor DIOS Todopoderoso. Saldrán arrojados todos, cada uno por su lado, y no habrá quién los vuelva a reunir.
[6] Pero después de todo esto, devolveré lo que se tomó de los amonitas, dice el SEÑOR».
[7] El SEÑOR Todopoderoso dice acerca de Edom: «¿Ya no hay sabiduría en Temán? ¿Los inteligentes no pueden aconsejar más? ¿Han dejado de ser sabios?
[8] Habitantes de Dedán, huyan; vuélvanse atrás y métanse en las profundidades; porque yo causaré un desastre en Esaú, pues ya es el tiempo de castigarlo.
[9] Si los recolectores de uvas llegaran a ti, ¿no te dejarían unos cuantos racimos? Si los ladrones llegaran de noche, ¿no se llevarían sólo lo que necesitan?
[10] Pero yo dejaré sin nada a Esaú, hasta dejar al descubierto sus escondites, de manera que no tenga dónde esconderse. Sus descendientes, su familia, y sus conocidos serán destruidos y él dejará de existir.
[11] Abandona a tus huérfanos, que yo los cuidaré; y tus viudas confiarán en mí.
[12] »Porque así dice el SEÑOR: “Si los que no estaban condenados a beber la copa del castigo tuvieron que beberla, ¿vas tú a librarte del castigo? De seguro que no te quedarás sin castigo y vas también tú a tener que beberla.
[13] Prometo por mí mismo, dice el SEÑOR, que Bosra quedará como modelo de horror, humillación, ruina y maldición. Todas sus ciudades quedarán en ruinas para siempre”».
[14] He oído un mensaje del SEÑOR, un mensajero ha sido enviado a anunciarlo entre las naciones: «Reúnanse, ataquen a Edom, prepárense para la guerra».
[15] «Te haré la nación más insignificante, despreciada entre los hombres.
[16] Tu grandeza y tu orgullo te engañan. Tú, que vives en las grietas de las rocas y en las colinas altas, aunque como las águilas hagas tus nidos en las alturas, desde allí te haré caer, dice el SEÑOR.
[17] »Edom será un lugar desolado y todos los que pasen se quedarán asombrados al ver sus heridas.
[18] Será como sucedió con Sodoma y Gomorra, y sus ciudades vecinas, cuando fueron destruidas, dice el SEÑOR. Nunca más volverá alguien a vivir allí, ni siquiera a alojarse temporalmente.
[19] »Como león que sale de los matorrales del río Jordán hacia las praderas, así de rápido echaré a Edom de su tierra. Nombraré sobre ellos a quien yo elija. Porque, ¿quién es como yo? ¿Quién puede desafiarme a mí? ¿Qué pastor se me enfrenta?»
[20] Escucha entonces el plan que el SEÑOR tiene decidido contra Edom; lo que ha preparado contra los habitantes de Temán. De seguro que los más pequeños del rebaño serán arrastrados y sus praderas quedarán desoladas.
[21] La tierra tiembla por el sonido de su caída; se oirán sus gritos hasta el Mar Rojo.
[22] Como un águila se remonta y se lanza con las alas abiertas, así atacará el enemigo a Bosra. Ese día el corazón de los guerreros de Edom se angustiará como mujer que da a luz.
[23] Mensaje acerca de Damasco: «Jamat y Arfad están conmocionadas por las malas noticias. Se hunden en el miedo como quien se hunde en un mar enfurecido que nadie puede calmar.
[24] Damasco, desfallecida, trató de huir pero la dominó el pánico. La han dominado la angustia y el dolor, como a una mujer que da a luz.
[25] ¿Por qué no ha sido abandonada la ciudad tan famosa, que era mi contento?
[26] Ese día sus jóvenes caerán en las calles, todos sus soldados morirán. Es la decisión del SEÑOR Todopoderoso.
[27] Prenderé fuego a la muralla de Damasco, y consumiré los palacios de Ben Adad».
[28] Mensaje del SEÑOR acerca de Cedar y los reinos de Jazor que atacó Nabucodonosor, rey de Babilonia: «¡Levántense y ataquen a Cedar! Destruyan a los pueblos del oriente.
[29] Sus carpas y rebaños serán arrebatados junto con las cortinas de las carpas, sus muebles y sus camellos. La gente les gritará: “¡Terror por todas partes!”
[30] ¡Huyan, escóndanse, habitantes de Jazor!, dice el SEÑOR. Porque Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha trazado un plan contra ustedes.
[31] El SEÑOR dice: “Vayan y ataquen a esa nación que vive tan confiada; no tiene puertas ni cerrojos, su gente vive aislada.
[32] Sus camellos y gran cantidad de ganado serán el botín. Dispersaré en todas direcciones a los que se rasuran las sienes; de todos lados les traeré su destrucción”, dice el SEÑOR.
[33] Para siempre Jazor se convertirá en un desierto y guarida de chacales. Nadie volverá a vivir allí, ningún ser humano se alojará en ella».
[34] Este fue el mensaje del SEÑOR para el profeta Jeremías en cuanto a Elam. Lo recibió al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá:
[35] «Así dice el SEÑOR Todopoderoso: “Voy a quebrantar el arco de Elam, su poder más grande.
[36] Desataré contra Elam los cuatro vientos desde los cuatro puntos cardinales. Los dispersaré por los cuatro vientos y no habrá país a donde no lleguen sus desterrados.
[37] Despedazaré a Elam en presencia de sus enemigos, ante los que quieren matarlos. Los haré sufrir para mostrarles mi enojo y los acosaré militarmente hasta que acabe con ellos. Es la decisión del SEÑOR.
[38] Estableceré mi trono en Elam y destruiré al rey y sus oficiales, dice el SEÑOR.
[39] Pero en el futuro cambiaré la suerte de Elam, dice el SEÑOR”».