[1] Luego recibí este mensaje del SEÑOR:
[2] «No te casarás, ni tendrás hijos ni hijas en este lugar».
[3] Esto dice el SEÑOR acerca de los hijos e hijas que nacen en este lugar, sobre las madres que los traen al mundo y sobre los padres que los engendran:
[4] «Ellos morirán de muchas enfermedades y no habrá nadie que los llore ni nadie que los entierre. Serán como estiércol sobre la tierra. Morirán en la guerra y morirán de hambre. Sus cuerpos serán comida de las aves del cielo y de los animales de la tierra».
[5] Esto dice el SEÑOR: «No entres a una casa donde estén de luto ni a una casa donde se oigan lamentos. No llores por ellos porque a este pueblo le he quitado mi paz, mi fiel amor y mi compasión. Es la decisión del SEÑOR.
[6] Grandes y pequeños morirán en esta tierra. Nadie los enterrará ni llorará por ellos; nadie se herirá en el cuerpo ni se rapará la cabeza por ellos.
[7] Nadie ofrecerá una comida para consolar a los que lloran a sus muertos. Nadie les ofrecerá la copa del consuelo, ni siquiera si el que ha muerto es la mamá o el papá.
[8] »No entres a una casa donde haya una fiesta para sentarte con ellos a comer y beber a su lado.
[9] Esto dice el SEÑOR Todopoderoso, el Dios de Israel: “Mientras vivan, voy a hacer desaparecer de este lugar el sonido de los cantos alegres, de las fiestas y de las bodas alegres”.
[10] »Cuando le des este mensaje al pueblo, te dirán: “¿Por qué el SEÑOR ha decidido hacernos este mal tan grande? ¿Cuál es nuestro crimen? ¿Qué pecado hemos cometido en contra del SEÑOR nuestro Dios?”
[11] Tú les dirás: “Esto dice el SEÑOR: Es porque sus antepasados me abandonaron, siguieron a otros dioses, les sirvieron y los adoraron. Me abandonaron y no obedecieron mi ley.
[12] Pero ustedes han hecho aun más maldad que sus antepasados. Todos ustedes siguen tercamente su malvado corazón en lugar de escucharme.
[13] Por tanto yo los expulsaré de esta tierra y los llevaré a una tierra que ni ustedes ni sus antepasados conocieron. Allí servirán día y noche a otros dioses y yo no les haré ningún favor”.
[14] »Se acercan los días, dice el SEÑOR, en que las personas ya no jurarán diciendo: “Juro por el SEÑOR que sacó a los israelitas de la tierra de Egipto”.
[15] En lugar de eso jurarán diciendo: “Juro por el SEÑOR que sacó a los israelitas de la tierra del norte, de todos los lugares a los que los había expulsado”. Y yo los devolveré a su propia tierra, la tierra que les di a sus antepasados.
[16] »Voy a enviar muchos pescadores que los pescarán, dice el SEÑOR. Y después voy a enviar muchos cazadores que los cazarán en todas las montañas, en todas las colinas y en las grietas de las rocas.
[17] Yo observo todas sus acciones, ninguna es un secreto para mí. Todos sus crímenes están ante mis ojos.
[18] Primero, yo les pagaré el doble de sus crímenes y de sus pecados porque han contaminado mi tierra con sus ídolos que no valen nada y han llenado mi tierra de objetos asquerosos».
[19] SEÑOR, fortaleza y protección mía, mi refugio a la hora del peligro; las naciones vendrán a ti desde todos los rincones de la tierra y dirán: «Lo que heredaron nuestros antepasados fue sólo ídolos falsos, sin significado y que no sirven para nada».
[20] ¿Acaso puede el ser humano hacer sus propios dioses? ¡Pero es que esos no son dioses de verdad!
[21] «Por eso, ahora voy a darles una lección. Les voy a enseñar de una vez por todas lo que es mi poder y mi fuerza; así aprenderán que mi nombre es YAVÉ.