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[1] Jacob continuó su camino y se encontró con unos ángeles de Dios.

[2] Cuando los vio, les dijo: «¡Este es el campamento de Dios!» Por esa razón llamó a ese sitio Majanayin.

[3] Esaú, el hermano de Jacob, estaba viviendo en el área llamada Seír que quedaba en la región montañosa de Edom. Jacob mandó unos mensajeros a donde estaba Esaú.

[4] Les dijo: «Díganle esto a mi señor Esaú: “Su siervo Jacob le manda decir: He vivido con Labán todos estos años.

[5] Tengo ganado, burros, ovejas, esclavos y esclavas. Mi señor, te mando este mensaje para pedir que nos aceptes”».

[6] Los mensajeros volvieron a donde estaba Jacob y le dijeron: —Fuimos a donde estaba tu hermano Esaú. Él y cuatrocientos hombres más saldrán a recibirte.

[7] Jacob se atemorizó mucho y se angustió. Dividió a su gente, a los rebaños, al ganado y a los camellos en dos grupos.

[8] Pensó: «Si Esaú viene y ataca al primer grupo y lo destruye, entonces el otro podrá escapar».

[9] Entonces Jacob dijo: «¡Dios de mi abuelo Abraham! ¡Dios de mi papá Isaac! SEÑOR, tú que me dijiste: “Regresa a tu país, al lugar donde naciste, y te haré prosperar”.

[10] No soy digno de todas las muestras de bondad y lealtad que has tenido conmigo, tu siervo. La primera vez que crucé el río Jordán sólo llevaba mi bastón. Ahora tengo tantas cosas, que me pude separar en dos grupos.

[11] Por favor protégeme del gran poder de mi hermano Esaú. Tengo miedo de que venga a destruirme y a matar incluso, a las madres con sus hijos.

[12] Tú me dijiste: “Te haré el bien y haré que tengas tantos descendientes como arena hay en el mar. Habrán tantos que no se podrán contar”».

[13] Jacob pasó la noche allí. Después eligió entre lo que tenía un regalo para su hermano Esaú.

[14] Tomó doscientas cabras, veinte chivos, doscientas ovejas y veinte carneros,

[15] treinta camellas con sus crías, cuarenta vacas, diez toros, veinte burras y diez burros.

[16] Puso cada rebaño por separado a cargo de uno de sus esclavos. Después les dijo a sus esclavos: —Vayan delante de mí y dejen un espacio entre cada rebaño.

[17] Jacob le ordenó al primer esclavo: —Cuando te encuentres con mi hermano Esaú y te pregunte: “¿A quién le perteneces? ¿A dónde vas? ¿De quién son los animales que llevas ahí?”,

[18] tú le responderás: “Pertenecen a su siervo Jacob, son un regalo que él le envía. Mire, ahí viene él detrás de mí”.

[19] Después les ordenó al segundo, al tercero y a todos los esclavos que llevaban cada rebaño: —Todos le dirán eso mismo a Esaú cuando se encuentren con él.

[20] También le dirán: “Mire, ahí viene su siervo Jacob detrás de nosotros”. Jacob pensó: «Voy a calmarlo con los regalos que le mando por delante, así se portará amable conmigo cuando me vea».

[21] De manera que envió los regalos antes que él y pasó la noche allí en su campamento.

[22] Esa noche Jacob se levantó, llevó a sus esposas, a sus esclavas y a sus once hijos, y los hizo atravesar el río Jaboc por el cruce.

[23] Después de que los hizo atravesar el río, mandó también con ellos todas sus posesiones.

[24] Jacob se quedó solo y entonces un hombre luchó con él hasta el amanecer.

[25] Cuando el hombre se dio cuenta de que no podía derrotar a Jacob, lo golpeó en la unión de la pierna con la cadera, y esa parte se le dislocó.

[26] Luego el hombre le dijo: —Déjame ir, que ya está amaneciendo. Pero Jacob dijo: —No te dejaré ir a menos que me des tu bendición.

[27] El hombre le pregunto: —¿Cómo te llamas? Y Jacob respondió: —Jacob.

[28] Después el hombre dijo: —De ahora en adelante no te llamarás Jacob sino Israel, ya que has luchado contra Dios y contra seres humanos, y has ganado.

[29] Entonces Jacob preguntó: —Por favor dime cómo te llamas. Pero el hombre le preguntó: —¿Por qué me preguntas cómo me llamo? Y en ese momento el hombre bendijo a Jacob.

[30] Jacob llamó a ese sitio Penuel y dijo: «Aquí vi a Dios cara a cara y sin embargo, aún estoy vivo».

[31] Jacob estaba cojeando por su cadera dislocada y, mientras pasaba por Penuel amaneció.

[32] Entonces, hoy en día el pueblo de Israel no come el tendón que está en la unión de la cadera, porque Jacob fue golpeado en esa parte.

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