[1] Ajitófel pidió a Absalón: –Permíteme elegir doce mil hombres para ir en persecución de David esta noche.
[2] Caeré sobre él cuando esté cansado y sin fuerzas, y lo atemorizaré. Todos los que están con él se darán a la fuga, el rey quedará solo y lo mataré.
[3] Haré que todo el pueblo venga a ti, como la prometida viene a su novio; y con la muerte de un solo hombre, a quien tú buscas, todo el pueblo quedará a salvo.
[4] El plan agradó a Absalón y a todos los ancianos de Israel.
[5] Sin embargo, Absalón dijo: –Llamen también a Jusay, el arquita, para saber su opinión.
[6] Jusay se presentó a Absalón, y éste le dijo: –Ajitófel ha propuesto este plan; ¿debemos hacer lo que él ha dicho? Si no te parece bien, dime cuál es tu opinión.
[7] Jusay dijo a Absalón: –No es bueno el consejo que Ajitófel ha dado esta vez.
[8] Y añadió: –Tú sabes que tu padre y sus hombres son valientes y que están desesperados como una osa a la que han quitado la cría en el campo. Tu padre es un guerrero y no pasará la noche con su gente.
[9] Seguro que ahora estará escondido en una cueva o en cualquier otro sitio. Si al principio cae alguno de los nuestros, se esparcirá el rumor de un desastre entre los seguidores de Absalón.
[10] Y entonces, aun el más valiente, aunque fuera como un león, se desalentaría; porque todo Israel sabe que tu padre es un héroe, y que los que están con él son también valientes.
[11] Yo aconsejo más bien que todo Israel, desde Dan hasta Berseba, numerosos como la arena de la orilla del mar, se reúnan en torno a ti, y que tú mismo vayas con ellos.
[12] Le daremos alcance en el lugar en que se encuentre y caeremos sobre él como cae el rocío sobre la tierra; no dejaremos con vida ni a él ni a ninguno de sus hombres.
[13] Si se retira a una ciudad, todo Israel llevará sogas a esa ciudad, y la arrastraremos piedra a piedra hasta el torrente, sin dejar en ella nada.
[14] Absalón y todos los hombres de Israel dijeron: –El consejo de Jusay, el arquita, es mejor que el de Ajitófel. El Señor había hecho fracasar el hábil consejo de Ajitófel para hacer caer la desgracia sobre Absalón.
[15] Jusay dijo luego a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: –Ajitófel ha dado este consejo a Absalón y a los ancianos de Israel, pero yo les he dado este otro.
[16] Así que envien inmediatamente alguien para que informe a David y le aconseje que no pase la noche en los llanos del desierto, sino que cruce en seguida al otro lado del río para evitar que lo exterminen con toda su gente.
[17] Jonatán y Ajimás estaban junto a la fuente de Roguel. Una sirvienta iba a llevarles las noticias para que informaran al rey David, pues no entraban en la ciudad, para que no los vieran.
[18] Pero un joven los vio y se lo comunicó a Absalón. Entonces los dos, caminando aprisa, llegaron a Bajurín, a casa de un hombre que tenía un pozo sin agua en el patio, y allí se metieron.
[19] La mujer tomó una manta, la extendió sobre la boca del pozo y esparció encima grano mojado, de modo que no se notaba nada.
[20] Los servidores de Absalón entraron en casa de la mujer y le preguntaron: –¿Dónde están Ajimás y Jonatán? La mujer les contestó: –Pasaron más allá del canal. Ellos los buscaron y, al no encontrarlos, regresaron a Jerusalén.
[21] Cuando se fueron, salieron ellos del pozo y fueron a informar al rey David; le dijeron: –Pónganse en camino y crucen rápidamente el río, porque éste es el consejo que ha dado Ajitófel en perjuicio de ustedes.
[22] David y su gente se pusieron en camino y cruzaron el Jordán, de modo que al amanecer no quedaba ninguno sin haber pasado.
[23] Ajitófel, viendo que no seguían su consejo, preparó su burro y se fue a su casa, a su ciudad; luego, una vez puesta en orden su casa, se ahorcó. Así murió y fue sepultado en el sepulcro de su padre.
[24] David había llegado a Majanain cuando Absalón pasó el Jordán con todos los israelitas que iban con él.
[25] Absalón había puesto a la cabeza del ejército a Amasá, en lugar de Joab. Amasá era hijo de un hombre llamado Yitrá, que era ismaelita, y se había unido a Abigail, hija de Jesé y hermana de Seruyá, la madre de Joab.
[26] Los de Israel y Absalón acamparon en la región de Galaad.
[27] Cuando David llegó a Majanain, Sobí, hijo de Najás, de Rabá de los amonitas, Maquir, hijo de Amiel, de Lobabar, y Barzilay, el galadita de Roguelín,
[28] trajeron colchones, mantas, copas y vasijas de barro, trigo, cebada, harina, grano tostado, habas, lentejas,
[29] miel, manteca y queso, carneros y vacas, y se lo ofrecieron a David y a su gente para que comieran diciendo: «Esta gente ha pasado hambre, fatiga y sed en el desierto».