[1] Te adoraré SEÑOR con todo mi corazón y le contaré al mundo entero todas tus maravillas.
[2] ¡Me alegraré por lo que hiciste y me regocijaré! Oh Altísimo, a ti cantaré alabanzas.
[3] Gracias a ti mis enemigos salieron huyendo, cayeron y desaparecieron.
[4] Eres justo. En tu trono me juzgaste y tomaste una justa decisión a mi favor.
[5] Reprendiste a las naciones y destruiste a los perversos. Los borraste para siempre de la faz de la tierra.
[6] Mis enemigos ya no existen. Sus ciudades están en ruinas, ya nadie se acuerda de ellos.
[7] El SEÑOR reinará para siempre y desde su reino traerá justicia al mundo.
[8] Él juzga al mundo con justicia. Juzga a todos por igual.
[9] El SEÑOR es el refugio del oprimido; Cuando más lo necesita, Dios es su fortaleza.
[10] Que los que conocen al SEÑOR confíen en él, porque Dios nunca abandona a los que buscan su ayuda.
[11] Canten al SEÑOR, el Rey que vive en Sion. Entre las naciones cuenten lo que ha hecho.
[12] Él, quien toma venganza por los asesinatos, nunca se olvida de los afligidos que piden justicia a gritos.
[13] «¡SEÑOR, ten compasión de mí! Mira cómo me persiguen mis enemigos; tú eres él que rescata de las fuerzas de la muerte.
[14] Sálvame y te alabaré en las puertas de Jerusalén. Gritaré de alegría por la salvación que me has dado».
[15] Esos extranjeros se hundieron en la trampa que ellos mismos hicieron. Escondieron una red para atrapar a otros, pero quedaron atrapados ellos.
[16] El SEÑOR se dio a conocer; él hizo justicia. Los que hacen el mal caen en la trampa de su propia maldad.Higaión Selah
[17] Los perversos irán al lugar de los muertos, así como las naciones que se olvidaron de Dios.
[18] Porque Dios nunca se olvidará de los pobres; y se cumplirán las esperanzas de los que no tienen nada.
[19] ¡Levántate SEÑOR! No dejes que hombres débiles se crean invencibles. Júzgalos con toda tu justicia. ¡Que las naciones sean juzgadas en tu presencia!
[20] SEÑOR, aterroriza a las naciones, para que entiendan que no son más que simples mortales.Selah