[1] Este es el mensaje del SEÑOR al profeta Jeremías sobre los filisteos, antes de que el faraón atacara Gaza.
[2] El SEÑOR dice: «Crecen las aguas desde el norte, como río desbordado inundarán el país y todo lo que hay en él, la ciudad y sus habitantes. El pueblo gritará, y gemirá todo habitante del país.
[3] Al oír el galope de los caballos, el estruendo de los carros de combate y el ruido de las ruedas; los padres huyen desfallecidos, ni siquiera vuelven a buscar a sus hijos.
[4] Porque ha llegado el día de destruir a todos los filisteos; de quitarles a Tiro y Sidón todo aliado que aún les queda. El SEÑOR destruirá a los filisteos y al resto de la isla de Creta.
[5] El pueblo de Gaza se ha rapado la cabeza, se quedan mudos los de Ascalón. Tú, resto de su valle, ¿hasta cuándo te harás cortaduras en la carne?
[6] »¡Espada del SEÑOR! ¿Cuándo descansarás? Vuelve a tu lugar, cálmate y quédate quieta.
[7] ¿Pero cómo va a descansar si el SEÑOR le ha ordenado atacar? Tiene la misión de atacar a Ascalón y la costa del mar».