[1] »Escucha lo que te voy a decir, familia de Jacob, a quien se le llama por el nombre de Israel. Tú desciendes de Judá, juras usando el nombre del SEÑOR, adoras al Dios de Israel, pero no honestamente ni con sinceridad.
[2] Se llaman ustedes mismos habitantes de la ciudad santa, y se apoyan en el Dios de Israel, de nombre el SEÑOR Todopoderoso.
[3] »Yo les anuncié con anterioridad lo que sucedería. Les dije todo eso y se lo hice saber. Actué de repente y todo eso sucedió.
[4] Pues yo sé que eres terco y cabeza dura como el hierro; tu frente dura como el bronce.
[5] Hace mucho tiempo te avisé de todo eso. Te lo dije antes de que sucediera. Por eso no puedes decir: “Mi ídolo hizo todo eso; mis imágenes de metal y de madera hicieron que todo eso sucediera”.
[6] Tú has escuchado todo esto, fíjate en ello, ¿no te lo dije? Ahora te voy a decir algo nuevo, algo oculto que tú no conoces.
[7] Algo que ha sido creado ahora, no en la antigüedad. Tú no habías escuchado eso hasta hoy, así que no podrás decir: “Sí, ya lo sabía”.
[8] Ni lo habías oído ni lo sabías. Tus oídos hace tiempo que están sordos. Pues yo sé lo infiel que eres y lo rebelde que eres de nacimiento.
[9] Por amor propio no he dejado explotar mi ira. Por mi honor he tenido paciencia y no te he destruido.
[10] Te he sometido a prueba, pero no como se prueba la plata, sino en el horno de sufrimiento.
[11] Por respeto a mí, a mí mismo, lo he hecho. Pues, ¿por qué ha de ser difamado mi nombre? No voy a ceder mi honor a otro.
[12] »Escúchame, pueblo de Jacob, Israel, a quien estoy llamando: Yo soy Dios, el primero y el último.
[13] Mi mano echó los cimientos de la tierra; mi mano extendió los cielos. Cuando yo pronuncio el nombre de ellos, se ponen de pie al instante.
[14] Vengan todos y escúchenme. ¿Acaso alguno de ustedes anunció lo que iba a pasar? Ciro, el elegido del SEÑOR, cumplirá el plan del Señor: Atacará a Babilonia y a los caldeos.
[15] Yo mismo lo he dicho, lo he llamado y lo he traído. Su misión se llevará a feliz término.
[16] Vengan a mí, oigan esto: Yo no he hablado en secreto. Cuando todo esto sucedía, yo estaba ahí. El Señor DIOS me envía ahora con su Espíritu».
[17] El SEÑOR, tu Salvador, el Santo Dios de Israel, dice esto: «Yo soy el SEÑOR tu Dios, quien te enseña el bien y te lleva por el camino que debes andar.
[18] Si tan solo hubieras hecho caso de mis mandamientos, tu prosperidad habría fluido como un río y tu salvación como las olas del mar.
[19] Tus descendientes habrían sido tan numerosos como la arena, como los granos de arena. No habrían sido destruidos ni aniquilados delante de mí».
[20] ¡Salgan de Babilonia! ¡Huyan de Caldea! Proclámenlo con gritos de alegría, díganlo, divúlguenlo hasta lo más remoto de la tierra. Digan: «El SEÑOR ha salvado a su siervo Jacob».
[21] Ellos no sufrieron de sed cuando él los llevó por desiertos. Él hizo que el agua fluyera para ellos de una roca. Partió la roca y el agua brotó.
[22] El SEÑOR dice: «No hay paz para los malos».