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[1] Qué mal te va a ir Ariel, Ariel, la ciudad donde acampó David. Pasará un año y luego otro, y se celebrarán las fiestas a su tiempo.

[2] Luego mandaré un desastre sobre Ariel, habrá tristeza y llanto. La ciudad se convertirá en un altar para mí.

[3] Haré que acampen ejércitos a tu alrededor, te rodearé de torres de empalizadas y levantaré torres de asalto para atacarte.

[4] Serás abatida y hablarás desde el suelo. Desde el polvo mascullarás tus palabras. Tu voz desde el suelo sonará como la de un fantasma. Desde el polvo tus palabras sonarán como un murmullo.

[5] Tus enemigos serán tantos como el polvo. La multitud de tiranos será como paja que vuela por el viento. Mas, repentinamente, en un instante,

[6] vendrá el SEÑOR Todopoderoso. Habrá truenos, terremotos, estruendos, tempestades, vientos fuertes y fuegos destructores.

[7] Todas las naciones poderosas que luchan contra Ariel, todos los que le hacen la guerra, combaten contra sus fortalezas y la inquietan, pasarán como un sueño, como una visión en la noche.

[8] Igual que cuando alguien que tiene hambre se sueña comiendo, pero despierta y sigue en las mismas; o como cuando alguien tiene sed y sueña que bebe algo, pero despierta y sigue débil y con sed. Así sucederá con todas las naciones que luchan contra el monte Sion.

[9] Sigan haciéndose los tontos y asombrándose, háganse los ciegos y no vean. Embriáguense, pero no con vino. Tambaléense, pero no por la bebida.

[10] Porque el SEÑOR ha derramado sobre ustedes un sueño profundo, ha cerrado los ojos de ustedes, los profetas, y ha cubierto las cabezas de ustedes, los videntes.

[11] La visión de todo esto se ha convertido para ustedes en palabras de un libro sellado. Si se le da a alguien que sabe leer y se le dice: «Léelo», entonces responderá: «No puedo porque está sellado».

[12] Si se le da a una persona que no sabe leer y se le dice: «Léelo», entonces responderá: «No sé leer».

[13] El Señor dice: «Este pueblo viene a mí con palabras y me honra de labios para afuera, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me rinden consiste en normas humanas repetidas de memoria.

[14] Por eso, fíjense, nuevamente haré con este pueblo cosas sorprendentes, prodigiosas e increíbles. La sabiduría del sabio se acabará y se ocultará la inteligencia del entendido».

[15] Qué mal les va a ir a los que se esconden del SEÑOR para ocultar sus planes; a los que hacen sus cosas en la oscuridad y dicen: «¿Quién nos ve? ¿Quién nos conoce?»

[16] ¡Cómo se han pervertido! Actúan como si el barro fuera igual al artesano. ¿Puede la obra decir de su creador: «Él no me hizo»? ¿Puede el vaso decir del alfarero: «Él no tiene inteligencia»?

[17] ¿Y no es verdad que el Líbano se convertirá pronto en campo de cultivo y el campo de cultivo se convertirá en bosque?

[18] Ese día el sordo oirá la lectura de un libro y el ciego, que estaba en la oscuridad y la penumbra, podrá ver.

[19] El humilde se alegrará de nuevo en el SEÑOR y los necesitados encontrarán felicidad en el Santo de Israel.

[20] El dictador dejará de existir, el arrogante no permanecerá, y todos los que están listos para hacer el mal serán destruidos.

[21] Son los que acusan falsamente a los demás de hacer el mal, los que ponen trampas al juez en el tribunal y los que, mediante engaños, se niegan a hacer justicia al inocente.

[22] Por eso, el SEÑOR, que rescató a Abraham, les dice esto a los descendientes de Jacob: «El pueblo de Jacob dejará de estar en desgracia y su rostro perderá la palidez.

[23] Cuando vean entre ellos a todos sus hijos, a quienes yo hice, considerarán mi nombre santo. Estarán de acuerdo en que el Único Dios de Jacob es santo. Me respetarán a mí, el Dios de Israel.

[24] Los que andan confundidos entrarán en razón y los que se quejan aceptarán la enseñanza».

Isaías — Chapters