[1] Todas las tribus de Israel se reunieron en torno a David en Hebrón, y le dijeron: –Somos de tu misma carne y sangre.
[2] Ya antes, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú quien guiabas a Israel. El Señor te ha dicho: «Tú apacentarás a mi pueblo; tú serás el jefe de Israel».
[3] Vinieron, pues, todos los ancianos a Hebrón, donde estaba el rey. David hizo con ellos un pacto en Hebrón ante el Señor, y ellos ungieron a David como rey de Israel, conforme había dicho el Señor a Samuel.
[4] David marchó al frente de todo Israel sobre Jerusalén (antes Jebús), donde estaban los jebuseos que habitaban el país.
[5] Estos le dijeron: –No entrarás aquí. Pero David conquistó la fortaleza de Sión, es decir, la ciudad de David.
[6] Y dijo David: –Al primero que mate a un jebuseo lo nombraré comandante en jefe. Joab, hijo de Seruyá fue el primero en atacar y quedó constituido comandante en jefe.
[7] David se instaló en la fortaleza, que por eso se llama ciudad de David.
[8] Después construyó un muro en torno a la ciudad, desde el terraplén hasta los alrededores, mientras Joab restauraba el resto de la ciudad.
[9] David se hacía cada vez más poderoso y el Señor, Dios todopoderoso, estaba con él.
[10] Estos son los jefes de los valientes de David que lo apoyaron durante todo su reinado y que, junto con todo Israel, lo nombraron rey según lo había predicho el Señor a Israel.
[11] He aquí la lista de los valientes de David: Jasobán, el jacamonita, el más famoso de los tres, que empuñó su lanza contra trescientos hombres y los mató de una sola vez.
[12] Después de él, Eleazar, hijo de Dodó, el ajojita, uno de los tres héroes.
[13] Estuvo con David en Pasdamín, cuando los filisteos se concentraron para el combate. Había un campo sembrado de cebada, y cuando los israelitas se retiraron,
[14] él se mantuvo firme en medio del campo y lo defendió derrotando a los filisteos. El Señor les concedió una gran victoria.
[15] Tres de entre los treinta bajaron donde se encontraba David, a la cueva de Adulán, mientras los filisteos acampaban en el valle de Refaín.
[16] David se protegía en el refugio, mientras un destacamento de filisteos ocupaba Belén.
[17] David manifestó este deseo: –¡Cómo me gustaría beber agua del pozo que hay junto a la puerta de Belén!
[18] Entonces los tres héroes, abriéndose paso a través del campo de los filisteos, sacaron agua del pozo y se la ofrecieron a David; pero él no quiso beberla, sino que hizo con ella una ofrenda al Señor
[19] diciendo: –¡Líbrame, Señor, de hacer esto! ¿No equivaldría a beber la sangre de estos hombres que arriesgaron sus vidas para traerla? Y no quiso beberla. Esto hicieron los tres héroes.
[20] Abisay, hermano de Joab, era jefe de los treinta.
[21] Destacó entre ellos, y llegó a ser su jefe, pero no igualó a los tres.
[22] Benayas, hijo de Yoyadá, natural de Cabsel, hombre valiente y de grandes hazañas, fue el que mató a los dos héroes de Moab y el que, en un día de nieve, bajó a un pozo y mató en ella a un león.
[23] Mató asimismo a un egipcio que medía dos metros y medio de alto, que empuñaba una lanza igual que el rodillo de un telar. Benayas se dirigió contra él con un palo, logró quitarle la lanza, y con ella lo mató.
[24] Esto hizo Benayas, hijo de Yoyadá y se hizo famoso entre los treinta valientes.
[25] Destacó entre los treinta, pero no igualó a los tres. David lo puso al frente de su guardia personal.
[26] Los valientes del ejército eran: Asael, hermano de Joab; Eljanán, hijo de Dodó, de Belén.
[27] Samá, de Jarod y Jeles, el peleteo.
[28] Ira, hijo de Iqués de Tecoa; Abiezer, de Anatot;
[29] Sibcay, el jusita; Ileay, el ajojita;
[30] Maray, el netofatita; Jeled, hijo de Baná, también netofatita;
[31] Itay, hijo de Ribay de Guibeá de Benjamín; Benaya de Paratón;
[32] Juray, de los valles de Gas; Abiel, de Arabá;
[33] Azmavet, de Bajurín; Eliajba, el saalbonita;
[34] Jasén, el gunita; Jonatán, hijo de Sagué, de Harar;
[35] Ajián, hijo de Sarar, de Harar; Elifal, hijo de Ur;
[36] Jéfer, de Mequerá; Ajías, el pelonita;
[37] Jesró, del Carmelo; Naray, hijo de Esbay;
[38] Joel, hermano de Natán; Mibjar, hijo de Agrí;
[39] Selec, el amonita; Najaray, de Berot, escudero de Joab, hijo de Seruyá;
[40] Irá, de Yetir; Gareb, de Yetir;
[41] Urías, el hitita; Zabad, hijo de Ajlay;
[42] Adiná, hijo de Sizá que era rubenita y jefe de otros treinta rubenitas que estaban con él;
[43] Janán, hijo de Maacá; Josafat, el mitnita;
[44] Uzías, de Astarot; Samá y Yeiel, hijo de Jotán, de Aroer;
[45] Jediel, hijo de Simrí, y su hermano Jojá, el tisita;
[46] Eliel, de Majavín; Jeribay y Josavías, hijos de Elnaán; Jitmá, el moabita;
[47] Eliel, Obed y Jaasiel, de Sobá.