[1] »Grita fuerte, sin refrenarte. Levanta tu voz como una trompeta. Dile a mi pueblo cuál es su rebeldía, a la familia de Jacob cuál es su pecado.
[2] Día a día vienen a adorarme y pretenden que quieren conocer mi voluntad como si fueran una nación que hubiera hecho lo correcto y nunca hubiera abandonado la ley de Dios. Me piden decisiones justas y están ansiosos de acercarse a mí.
[3] ¿Para qué ayunamos, si no lo ves? ¿Para qué nos humillamos, si no lo notas? »Ustedes hacen lo que les gusta hacer en su día de ayuno. Explotan a todos sus trabajadores.
[4] El ayuno de ustedes consiste en discutir y pelear, en golpearse unos a otros con puños perversos. No es ese tipo de ayuno el que les servirá para hacerse oír en los cielos.
[5] ¿Es que acaso este es el ayuno que yo elegí? ¿Un día para afligirse uno mismo? ¿Inclinarse con la cabeza agachada como un junco? ¿Acostarse con ropas ásperas y en ceniza? ¿A eso es a lo que ustedes llaman un día de ayuno que le agrada al SEÑOR?
[6] »¿No es más bien el ayuno que yo prefiero quitar las cadenas de injusticia, desatar las cuerdas del yugo, dejar libre al oprimido y romper todo yugo?
[7] ¿No es compartir tu alimento con el que tiene hambre y darle hospedaje en tu casa al pobre que no tiene dónde vivir? ¿No es dar de vestir al desnudo y dejar de esconderte de tus familiares?
[8] »Entonces tu luz brillará como el amanecer, y tus heridas sanarán pronto. Irá delante de ti quien te declara sin culpa y la gloria del SEÑOR te seguirá.
[9] Así tú llamarás y el SEÑOR responderá. Gritarás pidiendo ayuda y él te dirá: “Aquí estoy”. »Si quitas de ti la opresión, el dedo acusador y las palabras perversas,
[10] si compartes tu alimento con el que tiene hambre y satisfaces las necesidades del oprimido, entonces tu luz brillará como el amanecer. Tus sombras serán como luz de mediodía.
[11] El SEÑOR te guiará permanentemente, dará satisfacción a tus necesidades cuando estés en tierras resecas, y fortalecerá tus huesos. Serás como un jardín, como manantial de agua que nunca se seca.
[12] Reconstruirás las ruinas antiguas. Edificarás sobre los cimientos antiguos. Te llamarán “reparador de murallas destrozadas” y “restaurador de calles habitadas”.
[13] »No te apartes del día de descanso, ni hagas negocios en mi día santo. Llama al día descanso “día de alegría”, “día del santo del SEÑOR” y “día de respeto”. Respeta el día de descanso; en ese día no viajes, no trabajes ni digas tonterías.
[14] Si así obedeces, entonces encontrarás alegría en el SEÑOR y yo haré que cabalgues sobre las cumbres de la tierra. Haré que disfrutes del país que le di a tu antepasado Jacob». El SEÑOR lo ha decidido así.