[1] Los filisteos alistaron su ejército para la guerra, en Soco, en la región de Judá. Acamparon entre Soco y Azeca, en un pueblo llamado Efesdamín.
[2] Saúl y los soldados israelitas también se reunieron y acamparon en el valle de Elá. Estaban en orden de batalla para pelear contra los filisteos.
[3] Los dos ejércitos estaban sobre montes opuestos, separados por un valle.
[4] Un guerrero famoso de Gat llamado Goliat salió del campamento filisteo. Medía casi 3 metros de altura.
[5] Llevaba un casco de bronce y una coraza también de bronce en forma de escamas de pescado que pesaba alrededor de 55 kilos.
[6] Llevaba unos protectores de bronce en las piernas y una jabalina al hombro.
[7] La parte de madera de su lanza era tan grande como el rodillo de un telar y la punta pesaba casi 7 kilos. Su escudero marchaba delante de él con su escudo.
[8] Goliat salía todos los días y desafiaba al ejército israelita diciendo: «¿Por qué están todos en orden de batalla? Yo soy filisteo, y ustedes son siervos de Saúl. Así que elijan a un hombre y mándenlo a pelear conmigo.
[9] Si me mata, él gana y los filisteos se convertirán en sus esclavos. Pero si yo lo mato a él, entonces yo gano y ustedes se convertirán en nuestros esclavos. ¡Ustedes tendrán que servirnos!»
[10] Goliat también dijo: «¡Me río del ejército de Israel! ¡Los desafío a que envíen a uno de sus soldados a pelear conmigo!»
[11] Saúl y el ejército oían el desafío de Goliat y tenían mucho miedo.
[12] David era uno de los ocho hijos de Isaí, efrateo de Belén de Judá. En los tiempos de Saúl, Isaí ya estaba entrado en años.
[13] Los tres hijos mayores de Isaí habían marchado a la guerra con Saúl. El mayor era Eliab; el segundo, Abinadab; y el tercero, Sama.
[14] Los tres hijos mayores eran parte del ejército de Saúl. David, que era el menor, sin embargo,
[15] se alejaba de vez en cuando de Saúl para ir a cuidar el rebaño de su papá en Belén.
[16] Entre tanto, Goliat salía a mañana y tarde para desafiar al ejército israelita. Así estuvo burlándose de ellos por 40 días.
[17] Un día, Isaí le dijo a su hijo David: «Toma este canasto con grano cocido y estos diez panes y llévaselos a tus hermanos que están en el campamento.
[18] También llévales estos diez pedazos de queso para el comandante del batallón de los 1000 soldados donde están tus hermanos. Averigua cómo están tus hermanos y tráeme una prueba de que están bien.
[19] Tus hermanos están con Saúl y todo el ejército israelita en el valle de Elá, peleando contra los filisteos».
[20] A la mañana siguiente, después de dejar encargado el rebaño con otro pastor, David tomó la comida y se dirigió al campamento, como le había dicho Isaí. Al llegar al campamento, los soldados estaban saliendo a ocupar sus posiciones en el campo de batalla, lanzando gritos de guerra.
[21] Los israelitas y los filisteos estaban alineados y listos para la batalla.
[22] David le entregó la comida al encargado de las provisiones y corrió a donde estaban los soldados tratando de averiguar sobre sus hermanos.
[23] Mientras hablaba con sus hermanos, Goliat salió del campamento filisteo desafiando como siempre a gritos al ejército israelita, y David lo oyó.
[24] Los soldados israelitas veían a Goliat y corrían de miedo.
[25] Los soldados se decían entre ellos: «¡Otra vez salió el gigante a insultarnos! El que lo mate, se hará rico. El rey le dará una gran recompensa, le dará a su hija como esposa y además la familia no tendrá que pagar impuestos ni cumplir el servicio militar».
[26] David le preguntó a un hombre que estaba cerca de él: —¿Qué dice que le darán al que mate a este filisteo y le devuelva el honor a Israel? ¿Quién es este tal Goliat? No es más que un pagano. Nada más que un filisteo. ¿Quién se cree que es para desafiar al ejército del Dios viviente?
[27] El soldado le contó a David sobre la recompensa por matar a Goliat.
[28] Eliab, el hermano mayor de David, se enojó mucho al verlo hablar con los soldados y le reclamó: —¿Qué estás haciendo aquí? ¿Con quién dejaste el rebaño en el desierto? ¡Ya sé a qué viniste! No quisiste hacer tus deberes y sólo viniste para ver la batalla.
[29] David le dijo: —¿Y ahora qué hice? Sólo preguntaba.
[30] David les preguntó lo mismo a otros soldados y todos le respondían lo mismo.
[31] Algunos oyeron hablar a David y lo llevaron frente a Saúl para decirle lo que este estaba diciendo.
[32] David le dijo a Saúl: —El pueblo no debería dejarse intimidar por ese tal Goliat. Como siervo tuyo, yo enfrentaré a ese filisteo.
[33] Saúl le contestó: —Tú no puedes salir a enfrentar a este filisteo. Ni siquiera eres soldado. Además, Goliat ha sido un guerrero desde niño.
[34] Pero David insistió: —Cuando cuido el rebaño de mi papá y viene un león o un oso a llevarse una de las ovejas,
[35] yo lo persigo, lo ataco y recupero la oveja. El animal salvaje me brinca, pero lo agarro de la piel debajo de su hocico y lo golpeo hasta matarlo.
[36] Así maté un león y un oso. ¡Y así mataré a ese filisteo pagano! Morirá por haberse burlado del ejército del Dios viviente.
[37] El SEÑOR me salvó del león y del oso, y también me salvará de este filisteo. Saúl le dijo a David: —Ve y que el SEÑOR te acompañe.
[38] Saúl vistió a David con su propia ropa. Le dio un casco de bronce y una coraza.
[39] David se ciñó la espada y trató de caminar con el uniforme de Saúl, pero no estaba acostumbrado al peso del uniforme. David le dijo a Saúl: —No puedo pelear con tanta cosa, no estoy acostumbrado. Así que se lo quitó.
[40] Tomó su bastón y se fue a buscar cinco piedras lisas en el arroyo. Puso las cinco piedras en su bolsa de pastor, tomó su honda, y salió a enfrentar al filisteo.
[41] El filisteo caminó despacio hacia David, con su escudero por delante,
[42] viéndolo con desprecio. Veía que era sólo un muchacho, saludable y bien parecido.
[43] Goliat le dijo a David: —¿Para qué traes ese bastón? ¿Para ahuyentarme como a un perro? Goliat empezó a nombrar a sus dioses para maldecir contra David.
[44] Goliat le dijo a David: —¡Acércate, y echaré tu cuerpo a los animales salvajes y a las aves de rapiña!
[45] David le dijo al filisteo: —Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, ¡pero yo vengo contra ti en el nombre del SEÑOR Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel! Tú has hablado mal de él.
[46] Hoy mismo el SEÑOR no te dará escapatoria. Hoy te mataré y te cortaré la cabeza. Daré tu cadáver a los animales salvajes y a las aves de rapiña. Y lo mismo haremos con todos los demás filisteos, y todos sabrán que hay un Dios en Israel.
[47] Todos los que se encuentran reunidos aquí sabrán que el SEÑOR no necesita espadas ni lanzas para salvar al pueblo. ¡La batalla es del SEÑOR! Y él nos ayudará a derrotarlos a todos ustedes, filisteos.
[48] Goliat empezó a atacar a David, acercándose más y más a él, pero David corrió a encontrar a Goliat.
[49] David tomó una piedra de su bolsa, la puso en su honda y la lanzó. La piedra salió disparada de la honda y le pegó a Goliat exactamente entre los ojos. Con la piedra incrustada profundamente en la cabeza, Goliat cayó al suelo, con la cara hacia abajo.
[50] Así fue como David derrotó al filisteo, con sólo una honda y una piedra. Golpeó al filisteo y lo mató. Como David no tenía espada,
[51] corrió y se paró al lado del filisteo. Entonces David desenvainó la espada de Goliat y con ella le cortó la cabeza. Así fue como David mató al filisteo. Cuando los demás filisteos vieron que su héroe estaba muerto, se dieron la vuelta y salieron corriendo.
[52] Los soldados de Israel y Judá gritaron y se lanzaron contra los filisteos, persiguiéndolos hasta la frontera de Gat y las puertas de Ecrón. Mataron a muchos filisteos. Sus cuerpos quedaron regados por el camino de Sajarayin, hasta Gat y Ecrón.
[53] Después de perseguir a los filisteos, los israelitas regresaron al campamento filisteo para saquearlo.
[54] Entonces, David llevó la cabeza de Goliat a Jerusalén, pero guardó las armas en casa.
[55] Al ver a David salir a pelear contra Goliat, Saúl le preguntó a Abner, el comandante del ejército: —¿Quién es el papá de este muchacho? Abner contestó: —Le aseguro que no lo sé, señor.
[56] Entonces el rey Saúl le dijo: —Averíguame de quién es hijo.
[57] Cuando David regresó después de matar a Goliat, Abner lo trajo a Saúl. David todavía tenía en la mano la cabeza de Goliat.
[58] Saúl le preguntó: —Muchacho, ¿quién es tu papá? David le contestó: —Soy hijo de tu siervo Isaí, de Belén.