[1] Amasías tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y gobernó veintinueve años en Jerusalén. La mamá de Amasías era Joadán de Jerusalén.
[2] Amasías hizo lo que le agradaba al SEÑOR, aunque no de todo corazón.
[3] Cuando Amasías afirmó el control de su reino, mató a los oficiales que mataron a su papá.
[4] Pero no destruyó a los hijos de los que asesinaron a su papá, siguiendo así la enseñanza del libro de la ley de Moisés. El SEÑOR dio el mandato en la ley de Moisés: «Los padres no deben ser ejecutados por algo que hicieron sus hijos, y los hijos no deben ser ejecutados por algo que hicieron sus padres. Cada uno debe ser ejecutado sólo por su propio pecado».
[5] Amasías reunió a los de Judá y los reorganizó según sus familias con jefes de mil y de cien soldados. Luego hizo un censo de todos los hombres mayores de veinte años que dio como resultado que Judá y Benjamín tenían trescientos mil hombres aptos para la guerra, capaces de manejar lanza y escudo.
[6] Amasías contrató también a cien mil soldados valientes de Israel por tres mil trescientos kilos de plata.
[7] Pero un hombre de Dios fue y le dijo: —Su Majestad, no deje que el ejército de Israel vaya con usted porque el SEÑOR no está con Israel, ni con esa gente de Efraín.
[8] Ahora bien, si decide ir así, hágalo, esfuércese para la pelea, pero Dios le hará caer en frente de sus enemigos, porque Dios es quien ayuda o hace caer en la batalla.
[9] Entonces Amasías le preguntó al hombre de Dios: —Pero entonces, ¿cómo recupero los tres mil trescientos kilos de plata que le pagué al ejército de Israel? Y el hombre de Dios le respondió: —El SEÑOR tiene y le puede dar mucho más.
[10] Amasías entonces separó sus tropas de las de Efraín e hizo regresar a estas últimas a sus casas. Los de Efraín se enfurecieron muchísimo con Judá y volvieron muy enojados a sus casas.
[11] Amasías se armó de valor y llevó a su ejército hasta el valle de Sal en Edom y mató a diez mil hombres de Seír.
[12] Los de Judá también capturaron a otros diez mil hombres y los llevaron a la cima de un monte rocoso desde donde los tiraron por el precipicio. Todos murieron destrozados contra las rocas.
[13] Mientras tanto, las tropas de los israelitas que Amasías había hecho regresar a sus casas y no había llevado con él a la guerra, comenzaron a saquear las ciudades de Judá, desde Samaria hasta Bet Jorón, mataron a tres mil personas y se llevaron mucho botín.
[14] Después de que Amasías volvió de derrotar a los edomitas, se trajo los dioses de ellos y los adoptó como sus dioses, los adoró y les quemó incienso.
[15] El SEÑOR se enojó muchísimo con él y le mandó un profeta que le dijo: —¿Por qué sigues a los dioses de una nación a la que ellos mismos no pudieron librar de tus manos?
[16] Pero el rey lo interrumpió y le dijo: —¿Quién te nombró consejero real? Deja de fastidiar si no quieres que te maten. El profeta dejó de insistir, pero dijo: —Yo sé que Dios ha decidido destruirte porque has hecho eso y no seguiste mi consejo.
[17] Entonces Amasías, rey de Judá, pidió consejo y mandó mensajeros a Joás, rey de Israel, que era hijo de Joacaz y nieto de Jehú. En el mensaje lo retaba a enfrentarse con él.
[18] Joás, rey de Israel, le mandó esta respuesta a Amasías, rey de Judá: «En el Líbano el cardo le mandó este mensaje al cedro: “Entrega a tu hija para que se case con mi hijo”, pero pasó un animal salvaje y aplastó al cardo.
[19] Tú estás muy orgulloso de haber derrotado a los edomitas, pero mejor quédate en casa y no te metas en problemas. ¿Para qué buscarse problemas y caer no sólo tú sino Judá contigo?»
[20] Amasías no le hizo caso, porque Dios lo había decidido así, ya que su propósito era entregarlo a Israel por haber seguido a los dioses de Edom.
[21] Entonces Joás, rey de Israel, fue a Bet Semes para enfrentarse militarmente con Amasías, rey de Judá.
[22] Israel derrotó a Judá y los hombres de Judá huyeron a sus casas.
[23] En Bet Semes, Joás, rey de Israel, apresó a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás y nieto de Ocozías. Joás capturó a Amasías y a Jerusalén. Hizo abrir una brecha de ciento ochenta metros en el muro de Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la Esquina.
[24] Entonces Joás se llevó todo el oro, la plata y los objetos del templo de Dios que estaban al cuidado de Obed Edom. Se llevó también los tesoros que estaban en la casa del rey e hizo prisioneros y se los llevó a Samaria.
[25] Amasías hijo de Joás, rey de Judá, vivió quince años después de la muerte de Joás rey de Israel, hijo de Joacaz.
[26] El resto de los hechos de Amasías, de principio a fin, está escrito en El libro los reyes de Judá y de Israel.
[27] Desde el momento en que Amasías dejó de seguir al SEÑOR, se organizó un complot contra él en Jerusalén pero aunque escapó a Laquis, fueron hasta allá y lo mataron.
[28] Llevaron el cuerpo en caballos y lo sepultaron junto a sus antepasados en la Ciudad de David.