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[1] Samuel murió y todo el pueblo de Israel se reunió para hacer duelo por él y enterrarlo en Ramá. Después de eso, David se fue al desierto de Maón.

[2] En Maón vivía un hombre muy rico que tenía tres mil ovejas y mil cabras. Se encontraba en Carmel haciéndose cargo de sus negocios y esquilando sus ovejas.

[3] Era de la familia de Caleb, y se llamaba Nabal. Su esposa se llamaba Abigail, que era una mujer bella e inteligente, pero Nabal era insolente y malo.

[4] Cuando David se encontraba en el desierto, se enteró de que Nabal estaba esquilando sus ovejas.

[5] Entonces envió a diez jóvenes para que hablaran con Nabal, diciéndoles: «Vayan a Carmel y llévenle un saludo de mi parte a Nabal,

[6] y díganle: “Que tú y tu familia, y todo lo que posees se encuentren bien.

[7] Por medio de tus pastores que han estado un tiempo con nosotros, me enteré que estás esquilando la lana de tus ovejas. Tratamos bien a tus pastores y nunca tomamos nada de ellos mientras se encontraban en Carmel.

[8] Puedes preguntarles a tus siervos y ellos te dirán que es cierto. Por lo tanto, te pido que recibas bien a mis jóvenes en este día de celebración, y que les des lo que tengas a la mano. Te lo pido por mí, tu amigo David”».

[9] Cuando los hombres de David llegaron, le dieron el mensaje a Nabal,

[10] pero Nabal los insultó, diciéndoles: —¿Quién es ese David? ¿Quién es el hijo de Isaí? ¡Hoy en día, muchos esclavos escapan de sus amos!

[11] Tengo pan y agua, y también carne que preparé para los siervos que esquilaron las ovejas, pero ¡qué voy a compartir con gente que ni siquiera sé de dónde ha salido!

[12] Los hombres de David regresaron y le dijeron a David lo que Nabal había dicho.

[13] Entonces David les dijo a sus hombres: —¡Levanten su espada! Así que David y sus hombres tomaron su espada. Alrededor de cuatrocientos hombres acompañaron a David, mientras doscientos se quedaron cuidando las provisiones.

[14] Uno de los siervos de Nabal le aviso a su esposa Abigail: —David envió mensajeros desde el desierto para hablar con nuestro amo, pero Nabal fue malo con ellos.

[15] Ellos nos trataron muy bien. Mientras pastoreábamos las ovejas en los campos, los hombres de David nos acompañaron todo el tiempo y nunca nos hicieron nada malo. Nunca nos robaron,

[16] sino que nos cuidaban de día y de noche. Era como si nos rodeara una muralla, nos protegían cuando estábamos con ellos cuidando las ovejas.

[17] Piensa en esto y decide lo que hay que hacer. Nabal fue un insensato al decir lo que dijo. Se les viene un problema tremendo a nuestro amo y a toda su familia.

[18] De inmediato, Abigail tomó doscientos panes, dos odres de vino, cinco ovejas asadas, cuarenta kilos de trigo tostado, cien tortas de uvas pasas y doscientos tortas de higos. Después de cargarlos sobre asnos,

[19] les dijo a sus siervos que se adelantaran y que ella los seguiría. Pero no le dijo nada a Nabal, su esposo.

[20] Montada en un asno, Abigail bajaba por la ladera del monte cuando se encontró con David y sus hombres que avanzaban en dirección contraria.

[21] David venía diciendo: «De nada me sirvió proteger las posesiones de Nabal en el desierto. Me aseguré que no se perdiera ninguna de sus ovejas. Sin embargo, me ha pagado bien con mal.

[22] Que el SEÑOR me castigue si dejo vivo un día más a uno solo de los hombres de la familia de Nabal».

[23] En ese preciso momento, llegó Abigail. Al ver a David, se desmontó de su asno y se postró rostro en tierra, inclinándose ante él.

[24] Se arrojó a sus pies, y le dijo: —Señor mío, permítame hablarle, le pido que me escuche. Yo tengo la culpa de lo que pasó.

[25] Yo no vi a los hombres que usted mandó. No ponga atención al insensato de Nabal, que bien le hace honor a su nombre, que significa insensato. En realidad es un hombre insensato.

[26] El SEÑOR ha evitado que usted mate gente inocente. Tan cierto como que el SEÑOR y usted viven, que a sus enemigos y a todos los que quieran hacerle daño les pase lo mismo que a Nabal.

[27] Su servidora le ha traído este regalo para que les dé a sus hombres.

[28] Le ruego que perdone mis faltas. Ciertamente el SEÑOR fortalecerá a su familia porque usted pelea las batallas a favor del SEÑOR. Nunca en su vida será usted hallado en falta.

[29] Si alguien lo persigue para matarlo, protegerá su vida como algo precioso para él. Pero a sus enemigos los tirará lejos como piedra de honda.

[30] Cuando el SEÑOR cumpla lo que le prometió, lo hará a usted líder de Israel.

[31] Cuando eso suceda, ¿querrá usted tener el recuerdo de una masacre? ¿querrá tener fama de alguien que no espera a que Dios le resuelva los problemas? Le ruego que se acuerde de mí cuando el SEÑOR le haga líder de Israel.

[32] David le respondió a Abigail: —Alabado sea el SEÑOR, Dios de Israel, por haberte enviado a mi encuentro.

[33] Que Dios te bendiga por tu buen juicio. Has evitado que mate gente inocente el día de hoy.

[34] Tan cierto como que el SEÑOR Dios de Israel vive, si no te hubieras dado prisa en venir a mi encuentro, ni un solo hombre de la familia de Nabal hubiera visto el día de mañana.

[35] Entonces David aceptó los regalos de Abigail, y le dijo: —Vuelve en paz a tu casa. He escuchado tu petición y te la concederé.

[36] Cuando Abigail regresó a casa, Nabal se estaba dando un banquete como rey. Estaba borracho y muy alegre. Abigail no le dijo nada de lo que había hecho hasta el día siguiente.

[37] En la mañana, Nabal estaba sobrio, así que su esposa le dijo lo sucedido. A Nabal le dio un ataque y quedó paralizado.

[38] Alrededor de diez días después, el SEÑOR hizo que Nabal muriera.

[39] Cuando David se enteró de que Nabal había muerto, dijo: «¡Alabado sea el SEÑOR! Nabal me trató mal, pero él me ha hecho justicia. El SEÑOR me impidió hacer el mal y ha hecho morir a Nabal por el mal que hizo». Entonces David le envió un mensaje a Abigail pidiéndole que se casara con él.

[40] Cuando los siervos de David llegaron a Carmel, le dijeron a Abigail: —David nos envió para proponerte matrimonio.

[41] Abigail se postró rostro en tierra, e inclinándose, dijo: —Yo soy la sierva de David, lista para servirle y dispuesta a lavar los pies de sus siervos.

[42] Inmediatamente, Abigail se montó en un asno y se fue con los mensajeros de David, junto con cinco de sus criadas. Después se casó con él.

[43] David también estaba casado con Ajinoán de Jezrel, así que ambas fueron sus esposas.

[44] También Mical hija de Saúl era su esposa, pero Saúl la había entregado a Paltiel hijo de Lais, de la aldea de Galín.

1 Samuel — Chapters