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[1] El rey David ya estaba muy viejo, y aunque lo cubrían con varios mantos, no lograba calentarse.

[2] Después de hablar con él, sus siervos buscaron una jovencita que lo cuidara, lo atendiera y durmiera a su lado para darle calor.

[3] Buscaron por todo Israel a una joven hermosa y encontraron a Abisag la sunamita, a quien pusieron al servicio del rey.

[4] Ella era muy hermosa y atendía y servía al rey, sin embargo, él no tuvo relaciones sexuales con ella.

[5] Entonces Adonías hijo de Jaguit se rebeló diciendo: «Yo seré el nuevo rey». Se consiguió un carruaje con un equipo de caballos y cincuenta guardaespaldas.

[6] En su momento, su papá no le dijo ninguna palabra de reprensión, como por ejemplo: «¿Por qué has hecho esto?» Adonías era muy guapo, como Absalón, pero había nacido después de él.

[7] Por un lado, Joab hijo de Sarvia y el sacerdote Abiatar estaban de acuerdo y apoyaban a Adonías.

[8] Por otro lado, el sacerdote Sadoc, Benaías hijo de Joyadá, el profeta Natán, Simí, Reguí y los hombres fuertes de David no seguían a Adonías.

[9] Entonces Adonías celebró junto a la peña de Zojélet, cerca de la fuente de Enroguel, un sacrificio de ovejas, ganado y terneras cebadas, e invitó a todos sus hermanos, los hijos del rey y a todos los hombres de Judá que servían al rey.

[10] Pero Adonías no invitó al profeta Natán, ni a Benaías, ni a los militares, ni tampoco a su hermano Salomón.

[11] Entonces Natán habló con Betsabé, la mamá de Salomón, y le preguntó: —¿No te has enterado de que Adonías hijo de Jaguit se hizo rey y que nuestro señor David no sabe nada?

[12] Ahora bien, permíteme darte un consejo para que salves tu vida y la vida de tu hijo Salomón.

[13] Ve y entra a donde está el rey David y habla con él. Dile: “Su Majestad, ¿no había jurado usted a esta sierva suya que mi hijo Salomón iba a ser rey después de usted y que él iba a sentarse en su trono? Entonces, ¿por qué es rey Adonías?”

[14] Mientras estés hablando con él, yo entraré detrás de ti y confirmaré lo que dices.

[15] Entonces Betsabé fue a ver al rey en su cámara. El rey estaba muy viejo y Abisag la sunamita lo estaba atendiendo.

[16] Betsabé se inclinó ante el rey y él le preguntó: —¿Qué te pasa?

[17] Entonces Betsabé le dijo: —Majestad, ante el SEÑOR su Dios usted me prometió a mí, su sierva, que mi hijo Salomón iba a ser el próximo rey y que él iba a gobernar después de usted.

[18] Sin embargo, Adonías se ha hecho rey y Su Majestad no lo sabe.

[19] Adonías está festejando con un gran sacrificio de bueyes, terneras cebadas y ovejas. Invitó a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar y a Joab el comandante del ejército, pero a Salomón no lo invitó.

[20] Ahora, Su Majestad, declare a todo Israel quién va a reemplazarlo en el trono,

[21] pues de lo contrario después de la muerte de Su Majestad se nos considerará como enemigos a mí y a mi hijo Salomón.

[22] Mientras Betsabé todavía hablaba con David, Natán entró

[23] y le dijeron al rey: «Aquí está el profeta Natán ante Su Majestad». Cuando lo anunciaron, Natán se postró rostro en tierra ante el rey

[24] y le dijo: —¿Decidió Su Majestad que Adonías sea rey después de usted y se siente en su trono?

[25] Porque él fue hoy a festejar con gran sacrificio de toros, terneros cebados y ovejas. Invitó a los hijos del rey, a los comandantes del ejército y también al sacerdote Abiatar. Ellos están comiendo y bebiendo con él, y dicen: “¡Viva el rey Adonías!”

[26] Pero no me invitaron a mí, su siervo, ni a Sadoc el sacerdote, ni a Benaías hijo de Joyadá, ni a Salomón su siervo.

[27] ¿Ha dado Su Majestad esta orden sin informarnos a sus siervos quién será el rey después de usted?

[28] Entonces el rey David contestó: —Llama a Betsabé. Ella entró y se quedó de pie ante el rey.

[29] Y el rey dijo: —Juro por el SEÑOR, quien me ha salvado la vida en todos los momentos de crisis,

[30] que cumpliré hoy mismo lo que te juré por el SEÑOR, Dios de Israel, cuando dije que Salomón tu hijo iba a ser rey después de mí.

[31] Entonces Betsabé se postró rostro en tierra ante el rey y le dijo: —¡Viva para siempre Su Majestad, el rey David!

[32] Entonces el rey David dijo: —Hagan venir al sacerdote Sadoc, al profeta Natán y a Benaías hijo de Joyadá. Ellos se presentaron ante el rey,

[33] y él les dijo: —Tomen consigo a los funcionarios reales y lleven a mi hijo Salomón montado en mi propia mula hasta la fuente de Guijón.

[34] Ahí el sacerdote Sadoc y el profeta Natán lo consagrarán como rey de Israel, entonces ustedes tocarán la trompeta y gritarán: “¡Viva el rey Salomón!”

[35] Después vuelvan aquí para que él se siente en mi trono y sea rey en mi lugar, porque yo lo he elegido para que sea el rey de Israel y de Judá.

[36] Benaías hijo de Joyadá le contestó al rey: —Así sea. El mismo SEÑOR Dios lo ha dicho, Su Majestad.

[37] Que el SEÑOR esté con Salomón como lo ha estado con usted. ¡Que el reino de Salomón sea aun más poderoso que el del rey David!

[38] Así que el sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaías el hijo de Joyadá, y los mercenarios cretenses y filisteos obedecieron la orden del rey David. Hicieron que Salomón montara en la mula del rey David y lo acompañaron hasta la fuente de Guijón.

[39] El sacerdote Sadoc tomó el cuerno lleno de aceite que estaba en la Carpa Sagrada y consagró a Salomón. Tocaron la trompeta y todo el pueblo proclamó: «¡Viva el rey Salomón!»

[40] Entonces todo el pueblo subió a Jerusalén siguiendo con mucha alegría a Salomón tocando música con la flauta. Hacían tanto ruido que la tierra temblaba.

[41] Mientras tanto Adonías y sus invitados estaban terminando de comer. Al rato Joab escuchó el sonido de la trompeta y preguntó: —¿Qué es ese ruido que viene de la ciudad?

[42] Mientras Joab decía eso, llegó Jonatán, el hijo del sacerdote Abiatar. Adonías dijo: —Ven aquí, buen hombre, dame las buenas noticias.

[43] Sin embargo Jonatán contestó: —Las noticias no son buenas para usted. El rey David ha proclamado rey a Salomón

[44] y ordenó que el sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaías hijo de Joyadá, y los mercenarios cretenses y filisteos hicieran montar a Salomón en la mula del rey.

[45] Entonces el sacerdote Sadoc y el profeta Natán consagraron rey a Salomón junto a la fuente de Guijón. Volvieron todos a la ciudad festejando y ahora hay mucho ruido en la ciudad. A eso se debe lo que ustedes escucharon.

[46] ¡Para colmo, Salomón está sentado en el trono del rey!

[47] Los siervos del rey lo felicitan y expresan sus buenos deseos diciendo: “¡Que el reino de Salomón sea más fuerte que el de David!” y también: “¡Que tu Dios haga a Salomón aun más famoso de lo que te hizo a ti!” Hasta el mismo rey David está ahí. Desde su cama también él se inclina ante Salomón

[48] y dice: “Alabado sea el SEÑOR Dios de Israel que eligió hoy a uno de mis hijos para reinar y me permitió que lo vieran mis ojos”.

[49] Todos los invitados de Adonías se asustaron y cada uno salió por donde pudo.

[50] Adonías también tuvo miedo de Salomón, fue al altar y se agarró de las puntas del altar.

[51] Entonces se le informó al rey Salomón: —Adonías tiene temor del rey Salomón. Se ha refugiado en la Carpa Sagrada y está agarrado de las puntas del altar. No quiere salir, y dice: “Díganle al rey Salomón que soy su siervo, que no me mate”.

[52] Entonces Salomón contestó: —Si Adonías se porta como un hombre bueno, ni un pelo de la cabeza se le caerá al suelo; pero si se descubre que tiene maldad, morirá.

[53] Entonces el rey Salomón lo mandó traer del altar y Adonías entró y se postró ante el rey. Salomón le dijo: «Vete a tu casa».

1 Reyes — Chapters