[1] El que peque y se haga culpable porque, habiendo sido llamado a declarar bajo juramento, no manifiesta aquello que vio u oyó;
[2] el que toque, aun sin darse cuenta, una cosa impura, el cadáver de una fiera, animal o reptil impuros, y al darse cuenta se haga responsable;
[3] el que toque inadvertidamente cualquier impureza humana, cuyo contacto le hace impuro, y luego, al tener conocimiento de ello, se hace responsable;
[4] el que jure a la ligera que no va a hacer lo que sea, bueno o malo, cualquiera de esas cosas sobre las que se suele jurar sin pensarlas bien y luego al caer en la cuenta se hace responsable;
[5] el que de cualquiera de estas maneras se haya hecho culpable, confesará su culpa
[6] y presentará al Señor, como reparación por el pecado cometido, una hembra del rebaño, oveja o cabra, en sacrificio de expiación. El sacerdote hará así la expiación por su pecado, y quedará perdonado.
[7] Si no le alcanza para un cabrito, presentará al Señor, como reparación por su pecado, dos palomas o dos pichones, uno como sacrificio de expiación y otro como holocausto.
[8] Los presentará al sacerdote, ofrecerá primero el del sacrificio de expiación; cortará la cabeza de la víctima junto a la nuca, sin separarla totalmente,
[9] rociará con parte de su sangre la pared del altar, y el resto lo derramará al pie de éste: es un sacrificio de expiación.
[10] Con la otra ave hará un holocausto según el ritual. El sacerdote hará así la expiación por su pecado, y quedará perdonado.
[11] Si ni siquiera le alcanza para un par de palomas o de pichones, presentará como ofrenda por su pecado unos cuatro kilos de la mejor harina sin mezclar aceite ni poner incienso, pues es un sacrificio de expiación.
[12] Lo presentará al sacerdote, el cual tomará un puñado como memorial y lo quemará en el altar sobre los sacrificios ofrecidos al Señor. Es un sacrificio de expiación.
[13] El sacerdote hará así la expiación por el pecado cometido al hacer alguna de las cosas dichas, y quedará perdonado. El resto, como en el caso de la ofrenda, le corresponde al sacerdote.
[14] El Señor dijo a Moisés:
[15] –El que peque inadvertidamente, quedándose con algo de las ofrendas sagradas que pertenecen al Señor, le ofrecerá en sacrificio un carnero del rebaño sin defecto y valorado en plata, según las pesas del santuario.
[16] Compensará el fraude cometido contra el santuario añadiendo un quinto, que entregará al sacerdote. El sacerdote hará la expiación con el carnero de reparación, y él quedará perdonado.
[17] Si uno peca inadvertidamente contra la ley del Señor, se hace culpable y carga con su culpa.
[18] Traerá al sacerdote, como sacrificio de reparación, un carnero del rebaño sin defecto, según se estime en cada caso. El sacerdote hará la expiación por la falta cometida inadvertidamente, y quedará perdonado. Es un sacrificio de reparación,
[19] pues era realmente culpable en presencia del Señor.
[20] El Señor dijo a Moisés:
[21] –Si uno peca y comete un delito contra el Señor negando a su prójimo lo que dejó a su cuidado, una prenda, o una cosa robada o quitada a la fuerza,
[22] o una cosa perdida que hubiera encontrado; o si jura en falso, y con ello ofende al Señor;
[23] si peca así y se hace culpable, restituirá lo robado o quitado a la fuerza, el depósito que le ha sido confiado, la cosa que haya encontrado,
[24] así como aquello sobre lo que juró en falso; lo devolverá íntegramente a su propietario el día de su sacrificio de reparación y añadirá una quinta parte.
[25] Como sacrificio de reparación al Señor, traerá al sacerdote un carnero del rebaño sin defecto, según se estime en cada caso.
[26] El sacerdote hará la expiación en presencia del Señor, y le será perdonada cualquier falta de la que se haya hecho culpable.