Job 35
[1] Elihú continuó hablando y dijo:
[2] Tú crees que tienes razón y que eres inocente frente a Dios;
[3] por eso dices: «¿Qué le importa mi conducta? ¿Qué he ganado con no pecar?».
[4] Pues bien, yo te responderé, a ti y a tus amigos.
[5] Mira a los cielos y contempla, observa las nubes: ¡Son más altas que tú!
[6] Si pecas, ¿en qué perjudicas a Dios? si multiplicas tus delitos, ¿qué daño le causas?
[7] Y si eres justo, ¿qué gana Dios con eso? ¿Qué es lo que tú le das?
[8] Es a ti mismo a quien afecta tu maldad; a ti, que eres hombre, a quien beneficia tu rectitud.
[9] Bajo el peso de la opresión, el hombre gime, bajo el dominio del tirano, el hombre grita.
[10] pero nadie dice: «¿Dónde está Dios nuestro Creador, el que nos llena de alegría en medio de la noche,
[11] el que nos hace más hábiles que las bestias de la tierra, más sabios que las aves del cielo?».
[12] Entonces gritan, pero Dios no responde, a causa del orgullo de los malvados.
[13] ¡Palabras inútiles que Dios no escucha, a las que no hace caso el Poderoso!
[14] Y tú te atreves a decir que no te escucha, que tu juicio está pendiente ante él y aún esperas.
[15] Pero como la ira de Dios no castiga ni tiene en cuenta el delito,
[16] Job habla inútilmente y amontona palabras sin sentido.