

EL CHICO RARO
A ver, seamos brutalmente honestos: la vida puede ser pinche cansada y tu playlist ya está turbo hueva. Estás cansado de la basura de la radio y de los algoritmos de Spotify que te conocen demasiado bien (y mal).
El Chico Raro. No es una programa de radio; es la única cosa honesta que te queda. La puse en marcha porque nadie más se atreve a meter el colapso mental con el groove de medianoche.
Aquí le doy al shoegaze y el slowcore para cuando necesitas que el tiempo se estire como pinshi chicle y sentir esa melancolía cósmica. Luego, sin avisar, te reventamos la cabeza con el stoner Rock más denso, puro noise como tu ansiedad en 5D, algo de ambient para que olvides por un momento que estás en la tierra y una que otra rola bien eriza.
Pero no todo es miseria cool. De repente, te hacemos bailar, pero un baile de verdad, de ese que te hace cuestionar tus decisiones. Funk y Soul crudos, desenterrados de cintas perdidas, mezclados con el indie más espinoso dosmilero que nadie más se atrevería a poner .
¿La cereza del pastel? musiquita bien rara, música del mundo. Cero folclore turístico, solo los beats de rituales secretos etíopes, el R&B melancólico que te recuerda a tu última mala decisión amorosa, antes de que el rock y el alternativo te recuerden que todavía vale la pena romper cosas (metafóricamente).
Es simple: si la música es profunda, cruda, global y te hace sentir algo más allá que el dump scrolling de 2 horas que te avientas en instagram.
El chico raro | Cuestiónalo todo, no te disculpes.











