
About
En la Biblia vemos algo impresionante. La mujer sunamita le dio hospitalidad al profeta Eliseo. Solo: comida, un cuarto, atención. ¿Y qué pasó? Dios le dio un hijo milagrosamente.
Así que Dios sí recompensa a sus hijos.

En la Biblia vemos algo impresionante. La mujer sunamita le dio hospitalidad al profeta Eliseo. Solo: comida, un cuarto, atención. ¿Y qué pasó? Dios le dio un hijo milagrosamente.
Así que Dios sí recompensa a sus hijos.