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[1] El SEÑOR le dijo a Moisés:

[2] «Haz dos trompetas de plata martillada y úsalas para convocar a la comunidad y para avisarle a los campamentos cuándo ponerse en marcha.

[3] Cuando se toquen ambas trompetas, toda la comunidad se reunirá ante ti a la entrada de la carpa del encuentro.

[4] Pero si sólo suena una trompeta, entonces se reunirán contigo únicamente los jefes más importantes de Israel.

[5] »Los sonidos cortos de las trompetas serán la señal para ponerse en marcha. Al toque de los primeros sonidos cortos, los campamentos del oriente se pondrán en marcha.

[6] Cuando se toquen sonidos cortos por segunda vez, los campamentos del sur se pondrán en marcha. Los sonidos cortos serán la señal para ponerse en marcha.

[7] Pero cuando se quiera convocar a toda la comunidad, el sonido será diferente: se tocarán sonidos largos, no se tocarán sonidos cortos.

[8] Los hijos de Aarón, los sacerdotes, serán los encargados de tocar las trompetas. Esta será una ley que siempre obedecerán todos ustedes y también las generaciones por venir.

[9] »Cuando estén en su tierra y el enemigo los ataque, ustedes tendrán que salir a pelear. En esas ocasiones toquen las trompetas y griten fuerte, así yo, el SEÑOR su Dios, les prestaré atención y los salvaré de sus enemigos.

[10] Las trompetas también deberán tocarse en ocasiones de alegría, como en los días de fiesta y en sus fiestas de Luna Nueva. También se tocarán cuando ofrezcan sus ofrendas que deben quemarse completamente y sus ofrendas para festejar. Así yo me acordaré de ustedes porque yo soy el SEÑOR su Dios».

[11] El día 20 del segundo mes del segundo año la nube se levantó de la carpa del pacto.

[12] Entonces el pueblo de Israel comenzó su viaje desde el desierto del Sinaí hasta el desierto de Parán que fue donde la nube se detuvo.

[13] Así que ellos se pusieron en marcha por primera vez a la señal del SEÑOR a través de Moisés.

[14] La unidad militar del campamento de los descendientes de Judá se movió primero, por tropas. Naasón hijo de Aminadab estaba al mando de esta unidad militar,

[15] Natanael hijo de Zuar estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Isacar,

[16] y Eliab hijo de Helón estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Zabulón.

[17] Luego, desarmaron la Carpa Sagrada y los guersonitas y meraritas que eran los encargados de transportarla se pusieron en marcha después.

[18] Luego, la unidad militar del campamento de Rubén se puso en marcha por tropas. Elisur hijo de Sedeúr estaba al mando de esta unidad militar.

[19] Selumiel hijo de Zurisaday estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Simeón

[20] y Eliasaf hijo de Deuel estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Gad.

[21] Luego, los coatitas, que cargaban las cosas sagradas, se pusieron en marcha. Cuando ellos llegaban al nuevo campamento, encontraban la Carpa Sagrada ya instalada.

[22] Luego la unidad militar del campamento de Efraín se puso en marcha por tropas. Elisama hijo de Amiud estaba al mando de esta unidad militar.

[23] Gamaliel hijo de Pedasur estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Manasés,

[24] y Abidán hijo de Gedeoni estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Benjamín.

[25] Luego la unidad militar del campamento de Dan se puso en marcha por tropas. Esta unidad militar estaba a la retaguardia de todos los campamentos. Ajiezer hijo de Amisadai estaba a cargo de esta unidad militar.

[26] Paguiel hijo de Ocrán estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Aser,

[27] y Ajirá hijo de Enán estaba al mando de la unidad militar de la tribu de Neftalí.

[28] Este era el orden de avanzada de los israelitas por unidades militares cuando se ponían en marcha.

[29] En una ocasión, Moisés le dijo a su suegro Hobab, hijo de Deuel el madianita: —Nos vamos al lugar que el SEÑOR dijo que nos daría. Ven con nosotros y te trataremos con generosidad porque el SEÑOR ha prometido ser generoso con los israelitas.

[30] Pero Hobab le dijo: —Yo no voy con ustedes, mejor me voy a mi tierra a donde está mi familia.

[31] Entonces Moisés le dijo: —Por favor, no nos dejes porque tú sabes dónde podemos acampar en el desierto y nos servirás de guía.

[32] Si vienes con nosotros, compartiremos contigo todo lo bueno que el SEÑOR nos dé.

[33] Entonces ellos se fueron de la montaña del SEÑOR y viajaron por tres días. El cofre del pacto del SEÑOR viajó frente a ellos esos tres días. Iban en busca de un sitio para acampar.

[34] Desde que dejaron su campamento la nube del SEÑOR estaba sobre ellos durante el día.

[35] Cada vez que se iba a poner en marcha el Cofre Sagrado, Moisés decía: «¡Levántate, SEÑOR! Que se dispersen tus enemigos y huyan de ti los que te odian».

[36] Pero cuando el cofre se detenía, Moisés decía: «¡Regresa, SEÑOR, a las incontables multitudes de Israel!»

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