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Listen to this chapter • 4:25

[1] Así que sean imitadores de Dios, pues ustedes son sus hijos amados.

[2] Sigan el camino del amor así como Cristo nos amó y ofrendó su vida por nosotros como un sacrificio voluntario cuyo agradable olor sube a Dios.

[3] Ustedes son el pueblo santo de Dios; por lo tanto, ¡entre ustedes no debe existir ni la más mínima indicación de inmoralidad sexual ni ningún otro exceso!

[4] Tampoco digan groserías, tonterías ni hagan bromas vulgares, pues no convienen; más bien, den gracias a Dios.

[5] Pues pueden estar seguros de que el que cometa pecados sexuales no tendrá parte en el reino de Cristo y de Dios, ni el que haga inmoralidades, ni tampoco el que siempre quiera tener más cosas para sí, porque eso es como adorar a un dios falso.

[6] No permitan que nadie los engañe con ideas falsas porque Dios se enoja con los que no lo obedecen.

[7] Así que no tengan nada que ver con esa clase de gente

[8] porque ustedes estaban antes en la oscuridad, pero ahora están en la luz del Señor. Por lo tanto, vivan como hijos que pertenecen a la luz.

[9] La luz trae bondad, justicia y verdad en abundancia.

[10] Traten de aprender qué es lo que agrada al Señor.

[11] No participen de los actos sin fruto que se hacen en la oscuridad, más bien desenmascárenlos,

[12] pues hasta da vergüenza hablar de lo que esa gente hace a escondidas.

[13] Todo lo que se expone a la luz, se puede ver con claridad,

[14] pues todo lo que se saca a la luz se convierte en luz. Por eso decimos: «Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo te iluminará».

[15] Por eso hay que tener mucho cuidado con la forma de vivir. No vivan como la gente necia, sino con sabiduría.

[16] Esto quiere decir que deben aprovechar toda oportunidad para hacer el bien, porque estamos en una época llena de maldad.

[17] No sean tontos, mejor traten de entender cuál es la voluntad del Señor.

[18] No se emborrachen, porque así echarán a perder su vida, mejor llénense del Espíritu Santo.

[19] Anímense entre ustedes con salmos, himnos y cantos de alabanza. Canten de corazón melodías al Señor.

[20] Siempre den gracias por todo a Dios Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

[21] Sírvanse unos a otros por respeto a Cristo.

[22] Esposas, estén dispuestas a servir a su esposo así como sirven al Señor.

[23] El esposo es la cabeza de la esposa, así como Cristo es la cabeza de la iglesia. Cristo es el Salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo.

[24] Así como la iglesia sirve a Cristo, también la esposa debe servir en todo a su esposo.

[25] Esposos, amen a su esposa así como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella.

[26] Cristo murió para hacer que la iglesia fuera declarada santa, purificándola con el lavamiento del agua y un pronunciamiento suyo,

[27] para presentársela a sí mismo como una novia, llena de esplendor y belleza. Cristo murió para que la iglesia fuera pura, sin mancha ni arruga, ni nada semejante.

[28] El esposo debe amar a su esposa así como ama a su propio cuerpo; el que ama a su esposa, se ama a sí mismo

[29] porque nadie odia a su propio cuerpo. Todo lo contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo cuida a la iglesia

[30] porque formamos parte de su cuerpo.

[31] «El hombre dejará a su papá y a su mamá para unirse a su esposa y los dos serán un solo ser».

[32] Este es un misterio muy grande pero tiene que ver con Cristo y la iglesia.

[33] En todo caso, cada uno de ustedes ame a su mujer como a sí mismo, y la mujer respete a su marido.

Efesios — Chapters