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[1] A dondequiera que vayas, haz el bien, que después de un tiempo el bien que hagas te será devuelto.

[2] Invierte lo que tienes en diferentes negocios, porque no se sabe las calamidades que pueden suceder en esta vida.

[3] Hay varias cosas de las que puedes estar seguro: si las nubes están cargadas, seguro que va a llover. Si un árbol se cae, ya sea hacia el sur o hacia el norte, ahí se quedará.

[4] Esperar el clima perfecto nunca permitirá la siembra; y creer que lloverá todo el tiempo impedirá que se recojan las cosechas.

[5] Así como no sabes cómo entra el espíritu en una criatura que está en el vientre de su mamá, así tampoco sabes lo que hace Dios, creador de todo.

[6] Siembra en la mañana y vuelve a sembrar en la tarde porque no sabes cuál de las siembras saldrá mejor, si la una o la otra, o si ambas darán buen resultado.

[7] ¡Qué bueno es vivir y ver la luz del sol!

[8] Hay que disfrutar cada día mientras estamos vivos, sin importar cuánto va a durar nuestra existencia, pero hay que tener en cuenta que algún día moriremos y estaremos así por más tiempo del que estuvimos vivos y, una vez muertos, ya no podremos hacer nada.

[9] Jóvenes: disfruten de su juventud, sean felices, sigan los impulsos de su corazón y gocen de la vida. Pero siempre tengan presente que Dios los juzgará por todo lo que hagan.

[10] No se dejen dominar del mal genio ni permitan que los deseos de su cuerpo los hagan pecar. Los peores errores los comete uno cuando está joven.

Eclesiastés — Chapters