[1] Pasado un tiempo, el jefe de los coperos y el jefe de los panaderos del faraón ofendieron a su señor, el rey.
[2] El faraón se enojó con esos dos funcionarios
[3] y los puso en la cárcel donde estaba José, en el palacio del capitán de la guardia.
[4] Ellos permanecieron en la cárcel durante mucho tiempo, y el capitán de la guardia los asignó a José, quien se ocupaba de ellos.
[5] Una noche, mientras estaban en la cárcel, el copero y el panadero del faraón tuvieron cada uno un sueño, y cada sueño tenía su propio significado.
[6] Cuando José los vio a la mañana siguiente, notó que los dos parecían preocupados.
[7] —¿Por qué se ven tan preocupados hoy? —les preguntó.
[8] —Anoche los dos tuvimos sueños —contestaron ellos—, pero nadie puede decirnos lo que significan. —La interpretación de los sueños es asunto de Dios —respondió José—. Vamos, cuéntenme lo que soñaron.
[9] Entonces el jefe de los coperos fue el primero en contarle su sueño a José. —En mi sueño —dijo él—, vi una vid delante de mí.
[10] La vid tenía tres ramas, las cuales comenzaron a brotar y a florecer y, en poco tiempo, produjo racimos de uvas maduras.
[11] Yo tenía la copa del faraón en mi mano, entonces tomé un racimo de uvas y exprimí el jugo en la copa. Después puse la copa en la mano del faraón.
[12] —El sueño significa lo siguiente —dijo José—: las tres ramas representan tres días;
[13] dentro de tres días, el faraón te levantará y te pondrá nuevamente en tu puesto como jefe de sus coperos.
[14] Te pido que te acuerdes de mí y me hagas un favor cuando las cosas te vayan bien. Háblale de mí al faraón, para que me saque de este lugar.
[15] Pues me trajeron secuestrado desde mi tierra, la tierra de los hebreos, y ahora estoy aquí en la cárcel, aunque no hice nada para merecerlo.
[16] Cuando el jefe de los panaderos vio que José había dado una interpretación tan positiva del primer sueño, le dijo a José: —Yo también tuve un sueño. En mi sueño, había tres canastas de pasteles blancos sobre mi cabeza.
[17] En la canasta de arriba había todo tipo de pasteles para el faraón, pero llegaron las aves y se los comieron de la canasta que estaba sobre mi cabeza.
[18] —El sueño significa lo siguiente —le dijo José—: las tres canastas también representan tres días.
[19] En tres días, el faraón te levantará y atravesará tu cuerpo con un poste; luego las aves llegarán y picotearán tu carne.
[20] Tres días después era el cumpleaños del faraón, quien preparó un banquete para todos sus funcionarios y su personal. Así que llamó al jefe de sus coperos y al jefe de sus panaderos para que se unieran a los demás funcionarios.
[21] Entonces restituyó al jefe de los coperos a su cargo anterior, para que volviera a entregar al faraón su copa.
[22] Pero el faraón atravesó al jefe de los panaderos con un poste, tal como José había predicho cuando le interpretó el sueño.
[23] Sin embargo, el jefe de los coperos del faraón se olvidó de José por completo y nunca más volvió a pensar en él.