[1] Salomón también hizo un altar de bronce de nueve metros de largo por nueve metros de ancho y cuatro metros y medio de alto.
[2] Luego fundió un enorme tazón redondo, que medía cuatro metros con sesenta centímetros de borde a borde, llamado el Mar. Tenía dos metros con treinta centímetros de profundidad y trece metros con ochenta centímetros de circunferencia.
[3] Por debajo del borde, estaba rodeado por dos hileras de figuras que se parecían a bueyes. Había veinte bueyes por metro de la circunferencia que se habían fundido como parte del tazón.
[4] El Mar estaba colocado sobre una base formada por doce bueyes de bronce que miraban hacia afuera. Tres miraban hacia el norte, tres hacia el occidente, tres hacia el sur y tres hacia el oriente; y el Mar estaba asentado sobre ellos.
[5] El grosor del Mar era de unos ocho centímetros, su borde era acampanado como una copa y se parecía a una flor de nenúfar. Tenía capacidad para unos sesenta y tres mil litros de agua.
[6] También hizo diez tazones más pequeños para lavar los utensilios que se usaban para las ofrendas quemadas. Colocó cinco en el lado sur y cinco en el lado norte; pero los sacerdotes se lavaban en el Mar.
[7] Luego fundió diez candelabros de oro según las especificaciones que se habían entregado y los colocó en el templo. Puso cinco contra la pared sur y cinco contra la pared norte.
[8] También hizo diez mesas y las colocó en el templo, cinco a lo largo de la pared sur y cinco a lo largo de la pared norte. Luego moldeó cien tazones de oro.
[9] Después edificó un atrio para los sacerdotes, y también el gran atrio exterior. Hizo puertas para las entradas de los atrios y las revistió de bronce.
[10] El gran tazón de bronce llamado el Mar fue ubicado cerca de la esquina suroriental del templo.
[11] Huram-abí también hizo los lavamanos, las palas y los tazones que se necesitaban. Finalmente Huram-abí terminó todo el trabajo que el rey Salomón le había asignado que hiciera para el templo de Dios:
[12] las dos columnas; los dos capiteles con forma de tazón en la parte superior de las columnas; las dos redes de cadenas entrelazadas que decoraban los capiteles;
[13] las cuatrocientas granadas que colgaban de las cadenas sobre los capiteles (dos filas de granadas por cada red de cadenas que decoraban los capiteles sobre las columnas);
[14] las carretas para llevar agua que sostenían los tazones;
[15] el Mar y los doce bueyes que lo sostenían;
[16] los recipientes para la ceniza, las palas, los ganchos para la carne y todos los demás utensilios. Huram-abí hizo todos estos objetos de bronce bruñido para el templo del Señor, tal como le había indicado el rey Salomón.
[17] El rey mandó que se fundieran en moldes de barro en el valle del Jordán, entre Sucot y Saretán.
[18] Salomón utilizó tanto bronce que no se pudo determinar el peso.
[19] Salomón también hizo todo el mobiliario para el templo de Dios: el altar de oro; las mesas para el pan de la Presencia;
[20] los candelabros y sus lámparas de oro macizo, para que ardieran frente al Lugar Santísimo, como está establecido;
[21] las decoraciones de flores, las lámparas y las tenazas, todo del oro más puro;
[22] las despabiladeras para las lámparas, los tazones, los cucharones y los recipientes para quemar incienso, todo de oro macizo; las puertas para las entradas al Lugar Santísimo y al salón principal del templo, revestidas de oro.