[1] Israel, no celebres ni festejes como hacen las otras naciones porque has sido infiel y te has alejado de tu Dios. Cometiste pecados sexuales en el lugar donde se trilla el grano.
[2] Pero ni los lugares donde se trilla el grano ni donde se produce el vino proporcionarán alimento.
[3] Los israelitas no vivirán más en la tierra del SEÑOR. Efraín regresará a Egipto y en Asiria comerán lo que se considera impuro.
[4] No ofrecerán vino al SEÑOR ni le presentarán sus sacrificios. Sus sacrificios serán como pan ofrecido en un funeral, que vuelve impuro a todo el que lo come. Su pan sólo le servirá para calmar el hambre, pero no entrará en la casa del SEÑOR.
[5] ¿Qué harán cuando llegue el festival, el día de la fiesta del SEÑOR?
[6] Los israelitas huirán de la ruina, Egipto los reunirá a todos y Menfis los enterrará. Sus tesoros de plata se llenarán de ortigas y en sus carpas crecerán espinas.
[7] «Israel, te llegó la hora de ajustar cuentas por tu gran culpa». Pero los israelitas dicen: «El profeta es un tonto. Este hombre lleno del Espíritu está loco». El profeta dice: «Serán castigados por sus graves pecados y por su gran odio».
[8] Dios y el profeta son como los guardias de Efraín. Pero todos sus caminos están llenos de trampas y todos odian al profeta aun en la casa de su Dios.
[9] Los israelitas están completamente arruinados como en la época de Guibeá. Dios recordará sus pecados y por eso los castigará.
[10] «Cuando creé a Israel, ellos eran como uvas en medio del desierto. Sus padres eran como los primeros higos de la higuera al comienzo de la estación. Pero después, ellos se fueron a Baal Peor y se dedicaron a hacer cosas vergonzosas. Se volvieron igual de detestables que los dioses que adoraban.
[11] »La gloria de Efraín volará lejos como un pájaro. Ya no habrá más embarazos, nacimientos, ni bebés entre ellos.
[12] Y aunque logren criar hijos, se los quitaré. Los abandonaré y sólo tendrán problemas.
[13] Veo que Efraín está guiando a sus hijos a una trampa; los lleva al que los va a matar.
[14] SEÑOR, dales lo que se merecen. Dales vientres que no puedan tener hijos y pechos que no puedan dar leche.
[15] »Comencé a odiarlos en Guilgal por todas las maldades que hicieron allí. Debido a todo el mal que hicieron los sacaré de mi casa; dejaré de amarlos. Todos sus líderes son unos rebeldes.
[16] Efraín está herido, ha sido golpeado. Su raíz está seca. No produce ningún fruto. Aunque tenga hijos, yo mataré a los preciosos bebés que salgan de su cuerpo».
[17] Dios no los escuchará porque ellos no lo escuchan a él. Así que sin hogar, vagarán sin rumbo entre las naciones.