Skip to content
Opens in a new window

[1] El día quince del segundo mes después de haber salido de Egipto, toda la comunidad israelita se fue de Elim hacia el desierto de Sin, que queda entre Elim y el Sinaí.

[2] Luego, en el desierto, la comunidad israelita comenzó otra vez a reclamarles a Moisés y Aarón.

[3] Les dijeron: —Hubiéramos preferido que el SEÑOR nos matara en Egipto. Al menos allá teníamos suficiente comida, toda la que necesitábamos. Ahora nos trajeron a este desierto a matarnos de hambre.

[4] El SEÑOR le dijo a Moisés: —Voy a hacer que les llueva comida del cielo. Cada día, el pueblo irá y recogerá sólo lo necesario para ese día. De esta manera los pondré a prueba para saber si realmente obedecen mis leyes.

[5] En el sexto día cuando preparen su comida, se darán cuenta de que tienen la cantidad suficiente para dos días.

[6] Moisés y Aarón les dijeron a los israelitas: —Por la tarde se van a dar cuenta de que el SEÑOR fue el que los sacó de Egipto,

[7] y por la mañana verán la gloria del SEÑOR, que escuchó sus quejas en contra del SEÑOR. Pero, ¿quiénes somos nosotros para que se estén quejando en contra nuestra?

[8] Moisés dijo: —Por la tarde el SEÑOR les va a dar carne para comer y por la mañana les va a dar pan de sobra, porque el SEÑOR oyó que ustedes se estaban quejando de él. Pero nosotros ¿quiénes somos? Sus quejas no son contra nosotros, sino contra el SEÑOR.

[9] Luego Moisés le dijo a Aarón: —Habla con toda la comunidad israelita y dile: “Acérquense al SEÑOR porque él escuchó sus reclamos”.

[10] Cuando Aarón habló con la comunidad israelita, ellos voltearon hacia el desierto y vieron aparecer la gloria del SEÑOR en una nube.

[11] El SEÑOR le dijo a Moisés:

[12] —Escuché los reclamos de los israelitas, así que diles que al atardecer comerán carne y por la mañana comerán pan hasta quedar bien llenos. Así sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios.

[13] Esa tarde llegaron unas codornices que llenaron el campamento y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento.

[14] Cuando se evaporó la capa de rocío, algo muy fino y parecido a la escarcha quedó sobre la superficie del desierto.

[15] Como no sabían qué era, cuando los israelitas lo vieron se preguntaron unos a otros: «¿Qué es esto?» Entonces Moisés les respondió: —Este es el pan que el SEÑOR les da para comer.

[16] El SEÑOR ordenó que cada uno de ustedes recoja la cantidad que pueda comer. Recogerán aproximadamente dos kilos por persona, dependiendo del número de personas que haya en su casa.

[17] Los israelitas hicieron exactamente eso. Algunos de ellos recogieron mucho y otros poco.

[18] Cuando midieron la comida, tanto los que recogieron mucho como los que recogieron poco, recogieron lo suficiente para que cada persona de su familia comiera suficiente y no sobrara nada. Recogieron exactamente la cantidad que podían comer.

[19] Moisés les dijo: —Ninguno de ustedes debe guardar comida para mañana.

[20] Pero algunos no lo obedecieron y guardaron comida para el día siguiente. Esta comida se llenó de gusanos y empezó a oler muy mal. Moisés se enojó mucho con ellos.

[21] Cada día por la mañana, el pueblo recogía toda la comida que podían comer. Sin embargo, cuando empezaba a hacer mucho calor, la comida se derretía.

[22] El viernes recogieron el doble: como cuatro kilos por persona, pero todos los líderes de la comunidad fueron a contárselo a Moisés.

[23] Entonces Moisés les dijo: —Esto fue lo que ordenó el SEÑOR: Mañana es sábado, día de descanso dedicado al SEÑOR. Cocinen hoy lo que tengan que cocinar y hiervan lo que tengan que hervir y guarden para mañana todo lo que les sobre.

[24] Ellos guardaron lo que les sobró, tal como Moisés les había ordenado. A la mañana siguiente, la comida guardada no olía mal ni tenía gusanos.

[25] Luego Moisés dijo: —Cómanse esa comida hoy, que es sábado, el día de descanso dedicado al SEÑOR. Si van a buscar comida al campo, no la van a encontrar.

[26] Podrán recoger comida durante seis días, pero el día de descanso no van a encontrar nada.

[27] El día de descanso algunos fueron a recoger maná, pero no encontraron nada.

[28] Entonces el SEÑOR le dijo a Moisés: —¿Hasta cuándo van a seguir desobedeciendo mis órdenes y mis leyes?

[29] Tengan presente que el SEÑOR les dio el día de descanso y esa es la razón por la cual les da la comida necesaria para dos días. Todos ustedes deben quedarse en su carpa; ninguno debe venir aquí el día de descanso.

[30] Entonces el pueblo se dedicó a descansar el día de descanso.

[31] Los israelitas llamaron a esa comida «maná». Era blanco como semilla de cilantro y sabía a hojuelas con miel.

[32] Moisés dijo: —Esto fue lo que ordenó el SEÑOR: “Guarden como dos kilos de maná para que sus descendientes vean la comida que yo les di en el desierto, cuando los saqué de Egipto”.

[33] Luego Moisés le dijo a Aarón: —Toma una vasija y pon en ella unos dos kilos de maná. Ponla en la presencia del SEÑOR y guárdala para tus futuras generaciones.

[34] Aarón hizo lo que el SEÑOR le había ordenado a Moisés y puso la vasija ante el cofre del pacto.

[35] Los israelitas comieron maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierras habitadas. Lo comieron hasta que llegaron a la frontera de la tierra de Canaán.

[36] Usaban en ese tiempo una medida llamada gómer. Diez gómer equivalían a un efa.

Éxodo — Chapters