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[1] Luego me di cuenta de que hay mucha gente oprimida en este mundo. Vi llorar a los oprimidos sin tener quién los consolara. Vi a gente cruel en el poder y no había quien consolara a los que ellos oprimían.

[2] Concluí que están mejor los que ya murieron que los que todavía están vivos

[3] y que a los que nacieron muertos les fue mejor que a todos ellos porque no tuvieron que ver todo el mal que se hace bajo el sol.

[4] Vi que la gente por envidia trata de triunfar y ser mejor que los demás; no les gusta que los demás tengan más que ellos. Eso tampoco tiene sentido, es como tratar de atrapar el viento.

[5] Algunos dicen que es tonto cruzarse de brazos y no hacer nada, que si no trabajas morirás de hambre.

[6] Quizás eso sea cierto, pero creo que es mejor estar satisfecho con lo poco que se tiene que estar siempre luchando por conseguir más.

[7] Comprobé algo más que no tiene sentido:

[8] hay gente que no tiene familia, ni un hijo ni un hermano y aun así sigue trabajando muy duro. Nunca está satisfecha con lo que tiene, trabaja duro y no se detiene a preguntarse: «¿Para qué estoy trabajando tan duro? ¿Por qué no disfruto de la vida?» Eso tampoco tiene sentido.

[9] Más valen dos que uno, pues trabajando unidos les va mejor a ambos.

[10] Si uno cae, el otro lo levanta. En cambio, al que está solo le va muy mal cuando cae porque no hay quien lo ayude.

[11] Si dos se acuestan juntos, se darán calor, pero si alguien duerme solo, no habrá quién lo caliente.

[12] Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor. Es que la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.

[13] Es preferible ser joven pobre pero sabio que rey viejo pero necio, porque este último ya no oye consejos.

[14] Quizás ese joven haya nacido pobre en ese reino o haya salido de la cárcel para tomar el poder,

[15] pero conozco bien a la gente y sé que seguirá a ese joven y él será el nuevo rey.

[16] Serán muchos los seguidores de ese joven, aunque después ellos mismos ya no se sentirán bien con él. Eso tampoco tiene sentido, es como tratar de atrapar el viento.

Eclesiastés — Chapters