[1] Isbaal hijo de Saúl se enteró de que Abner había muerto en Hebrón, eso le quitó las ganas de pelear y todo Israel se atemorizó.
[2] El mando del ejército pasó entonces a dos hermanos, hijos del benjamita Rimón, Recab y Baná, que eran dos capitanes de las fuerzas de asalto del hijo de Saúl. Eran de Berot de la tribu de Benjamín,
[3] aunque los de Berot actualmente viven en Guitayin porque allí huyeron.
[4] También había un hijo del príncipe Jonatán. Era un nieto del rey Saúl, llamado Mefiboset, el cual era lisiado de los pies. Tenía cinco años cuando murieron su papá y su abuelo. Al recibirse la noticia de la muerte de ellos, la niñera salió corriendo llevándolo en brazos, pero el niño se le cayó y quedó lisiado.
[5] Recab y Baná, hijos de Rimón el berotita, fueron a la casa de Isbaal al medio día, mientras Isbaal descansaba porque hacía mucho calor.
[6] Entonces Recab y su hermano Baná entraron a la casa como si fueran a sacar un poco de trigo. Allí apuñalaron a Isbaal en el vientre y luego se escaparon.
[7] Hirieron a Isbaal a puñaladas y lo mataron mientras estaba descansando en su habitación. Luego le cortaron la cabeza y después de viajar toda la noche por el valle del Jordán,
[8] se la entregaron a David en Hebrón, y le dijeron: —Aquí tiene la cabeza de su enemigo Isbaal. Era hijo de Saúl el que quería matarlo a usted, pero el SEÑOR ha castigado hoy a Saúl y a su familia por lo que le hicieron a usted.
[9] Pero David les respondió a Recab y a su hermano Baná: —Tan cierto como que vive el SEÑOR, quien me ha librado de todos mis problemas, que no seguirán con vida.
[10] Ya una vez antes alguien pensó que me traía buenas noticias, y me dijo: “Saúl está muerto”, pero yo agarré a ese hombre y lo maté en Siclag, de esa forma le pagué la buena noticia.
[11] Así que ahora debo matarlos y exterminarlos de la tierra también a ustedes, hombres perversos, que han matado a un hombre inocente mientras dormía en su propia cama.
[12] Así que David les ordenó a los soldados que mataran a Recab y Baná. Les cortaron las manos y los pies y colgaron su cuerpo junto al estanque de Hebrón. Después tomaron la cabeza de Isbaal y la enterraron en Hebrón, en el mismo lugar donde habían enterrado a Abner.