[1] Rubén era el hijo mayor de Israel, pero como tuvo relaciones sexuales con la esposa de su papá, perdió los privilegios de hijo mayor. Esos privilegios pasaron a los hijos de José, otro hijo de Israel.
[2] Es cierto que Judá llegó a ser más poderoso que sus hermanos y se convirtió en jefe de ellos, pero los privilegios de hijo mayor fueron de José.
[3] Los hijos de Rubén, el hijo mayor de Israel, fueron Janoc, Falú, Jezrón y Carmí.
[4] Los descendientes de Joel fueron Semaías, Gog, Simí,
[5] Micaías, Reaías, Baal
[6] y Beerá, jefe de los rubenitas y quien fue llevado prisionero por el rey de Asiria Tiglat Piléser.
[7] Los hermanos de Joel están escritos tal como aparecen en los registros de familias: el mayor era Jeyel, Zacarías
[8] y Bela hijo de Azaz y nieto de Semá. Semá era hijo de Joel. Habitaban en la región de Aroer, Nebo y Baal Megón.
[9] Hacia el oriente ocuparon los territorios que van desde el desierto hasta el río Éufrates. Vivieron en esas tierras porque sus rebaños crecieron mucho en la región de Galaad.
[10] Durante el reinado de Saúl, la tribu de Rubén se enfrentó contra los agarenos y los venció. Luego, los rubenitas vivieron en la tierra de los agarenos hasta la región al oriente de Galaad.
[11] Los descendientes de Gad que vivieron enfrente de los rubenitas en las tierras de Basán hasta la región de Salcá fueron
[12] Joel en la tierra de Basán, quien era el jefe, luego Safán, Janay y Safat.
[13] Sus parientes en orden de familias paternas eran Micael, Mesulán, Sabá, Joray, Jacán, Zía y Éber, en total siete.
[14] Todos ellos eran hijos de Abijaíl hijo de Jurí; Jurí era hijo de Jaroa; Jaroa era hijo de Galaad; Galaad era hijo de Micael; Micael era hijo de Jesisay; Jesisay era hijo de Yadó hijo de Buz.
[15] El jefe de sus familias fue Ahí, quien era hijo de Abdiel y nieto de Guní.
[16] Ellos ocuparon la región de Galaad, los pueblos vecinos de Basán y todos los campos de pastoreo cercanos a Sarón.
[17] Los registros familiares de todos ellos se inscribieron durante el gobierno del rey Jotán de Judá y durante el gobierno del rey Jeroboán de Israel.
[18] Los rubenitas, los gaditas, y la media tribu de Manasés tenían un ejército de cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta hombres bien entrenados para la guerra y hábiles en el uso de espadas, arcos y flechas.
[19] Ellos lucharon contra los agarenos y contra Jetur, Nafis y Nodab,
[20] recibiendo la ayuda de Dios en sus luchas. Dios les permitió derrotar a los agarenos y sus aliados porque tenían plena confianza en él y le pidieron ayuda.
[21] Cuando ganaron la batalla se quedaron con cincuenta mil camellos, doscientas cincuenta mil ovejas y dos mil burros. Además tomaron más de cien mil prisioneros.
[22] Muchos agarenos murieron en la batalla porque Dios ya había decidido el resultado. Las victoriosas dos tribus y media habitaron en la tierra de los agarenos hasta el tiempo del exilio.
[23] La media tribu de Manasés era muy numerosa y vivía en el territorio que se extiende de Basán hasta Baal Hermón, Senir y Hermón.
[24] Las familias de Manasés tenían varios líderes que eran muy famosos y valientes. Ellos eran Éfer, Isí, Eliel, Azriel, Jeremías, Hodavías y Yadiel.
[25] Pero se rebelaron contra el Dios de sus antepasados, pues se dedicaron a adorar a otros dioses, los de la gente de la región, los cuales Dios mismo les había ayudado a destruir.
[26] Así que el Dios de Israel despertó la furia del rey Pul de Asiria, que es el rey Tiglat Piléser, y le ayudó a expulsar a los rubenitas, los gaditas y a la media tribu de Manasés. Se los llevaron a Jalaj, Jabor, Hará y a la región del río Gozán, donde hoy todavía están viviendo.