[1] Reúnanse ya, gente desvergonzada,
[2] antes que decida desparramarlos como paja en un solo día, antes que caiga sobre ustedes la ardiente ira del Señor, antes que les sobrevenga el día de la ira del Señor.
[3] Busquen al Señor, todos ustedes, humildes de la tierra, los que cumplen sus preceptos; busquen la justicia, busquen la humildad; tal vez así encontrarán refugio el día de la ira del Señor.
[4] Gaza será abandonada, Ascalón destruida, Asdod despoblada en pleno día y Ecrón arrancada de raíz.
[5] ¡Ay de ustedes, habitantes de la costa, nación de los cretenses! Contra ustedes ha pronunciado su palabra el Señor: Yo te hundiré, tierra de los filisteos, te dejaré en ruinas, sin un solo habitante.
[6] La franja costera quedará convertida en pastizal, lugar para pastores, corrales para el ganado.
[7] Le corresponderá como propiedad al resto del pueblo de Judá; allí llevarán a pastar al ganado, y por la tarde se alojarán en las casas de Ascalón. Porque el Señor, su Dios, intervendrá a su favor y cambiará su suerte.
[8] He oído los insultos de Moab, y los ultrajes de Amón; insultaron a mi pueblo, y se engrandecieron a costa de su territorio.
[9] Pues juro por mi vida, oráculo del Señor todopoderoso, Dios de Israel, que Moab quedará como Sodoma, y Amón como Gomorra: serán un campo de ortigas, un montón de sal, un lugar desértico para siempre. El resto de mi pueblo los saqueará, los que queden de mi nación heredarán sus territorios.
[10] Ese será el precio de su orgullo, el precio por haber insultado y haberse engrandecido a costa del pueblo del Señor todopoderoso.
[11] El Señor será terrible contra ellos, eliminará a todos los dioses de la tierra, y hasta las naciones más lejanas se postrarán ante él, cada una en su lugar.
[12] También ustedes, etíopes, serán atravesados por mi espada.
[13] Luego se dirigirá el Señor contra el norte, convertirá en ruinas a Asiria, hará de Nínive un lugar desolado, la dejará árida como un desierto.
[14] En medio de ella se tumbarán los rebaños y toda clase de animales; el pelícano y el puercoespín se alojarán entre sus ruinas Se escucharán los buhos en las ventanas y los cuervos graznarán en los umbrales, porque han arrancado las vigas de cedro dejando el techo al desnudo.
[15] Ahí está la ciudad bulliciosa, que se sentía segura y decía: «Yo, y nadie más que yo». ¡Ha acabado en ruinas, en guarida de animales! Todos los que pasan junto a ella silban y hacen gestos con la mano.