Rut 4
[1] Booz subió a la puerta de la ciudad y se sentó a esperar. Cuando pasó el pariente anteriormente aludido, le dijo: –Oye, ven acá y siéntate. Así lo hizo.
[2] Booz llamó entonces a diez ancianos de la ciudad y les dijo: –Siéntense. Y se sentaron.
[3] Booz dijo al pariente: –Noemí ha regresado de Moab y ha puesto a la venta el campo de nuestro hermano Elimélec.
[4] He querido comunicártelo para decirte que lo compres en presencia de los ancianos de la ciudad. Si quieres comprarlo, cómpralo; si no, dímelo, porque tú eres el primero y yo el segundo con derecho a rescate. El respondió: –Lo compraré.
[5] Dijo Booz: –Está bien. Pero si compras el campo de Noemí, deberás casarte con Rut, la moabita, mujer del difunto Majlón, para perpetuar el nombre de Elimélec junto con su herencia.
[6] El dijo: –En estas condiciones no puedo comprarlo, pues perjudicaría a mis herederos. Te cedo mis derechos; a mí no me es posible.
[7] Antiguamente en Israel, cuando se trataba de compras o cambios, había la siguiente costumbre: uno se quitaba la sandalia y se la entregaba al otro. Así se hacía en Israel.
[8] El pariente dijo a Booz: –Cómpralo tú. Se quitó la sandalia y se la entregó.
[9] Entonces Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: –Ustedes son testigos de que yo adquiero de manos de Noemí todas las posesiones de Elimélec, de Kilión y Majlón,
[10] y de que tomo por mujer a Rut, la moabita, viuda de Majlón, para perpetuar el nombre del difunto junto con su herencia, y para que no se borre su nombre de entre sus parientes y conciudadanos. Ustedes son hoy testigos de esto.
[11] Todos los que estaban en la puerta con los ancianos dijeron: –Somos testigos. Que el Señor trate a la mujer que va a entrar en tu casa como a Raquel y a Lía, de cuya descendencia surgió la descendencia de Israel. Que seas poderoso en Efrata y te hagas famoso en Belén.
[12] Que por los hijos que el Señor te conceda por medio de esta joven, tu familia sea como la de Peres, el hijo que Tamar dio a Judá.
[13] Booz se casó con Rut; se unió a ella, y el Señor hizo que concibiera y tuviera un hijo.
[14] Las mujeres decían a Noemí: –Bendito sea el Señor que ha hecho que no te faltara un heredero para que el nombre del difunto se conserve en Israel.
[15] El niño será tu consuelo y amparo en la vejez, pues te lo ha dado tu nuera que tanto te quiere y es para ti mejor que siete hijos.
[16] Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo.
[17] Las vecinas decían: –A Noemí le ha nacido un hijo. Y le llamaron Obed. Fue el padre de Jesé, padre de David.
[18] Esta es la descendencia de Farés: Farés engendró a Jesrón,
[19] Jesrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadab,
[20] Aminadab engendró a Najsón, Najsón engendró a Salmá,
[21] Salmá engendró a Booz, Booz engendró a Obed,
[22] Obed engendró a Jesé, y Jesé engendró a David.