
About
¿No será que hemos dejado de escuchar la voz de Dios porque hemos perdido el asombro, esa gran admiración que solíamos tener cuando entrábamos en Su presencia y leíamos Su Palabra? Seguramente recordamos esa primera vez que recibimos a Jesús como nuestro Señor, cuando el asombro era constante; pero, de repente, ese asombro comenzó a menguar porque nos acostumbramos. No es que lo hayamos perdido, sino que simplemente nos acostumbramos.
Suscríbete para recibir las notas de los episodios de VAE Podcast con el siguiente link:https://volviendoalaesencia.myflodesk.com/uhpdtwebxn