
20 February 2026
Episodio 951 · Sexto día de tests en Baréin. ¡La F1 vista para sentencia y Honda revienta!
Técnica Fórmula 1 · Podcast de F1
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El sexto y último día de tests en Baréin nos ha dejado una jornada casi “definitiva” en cuanto a sensaciones de parrilla: mucho trabajo serio, simulaciones de carrera por todas partes y, al mismo tiempo, una bomba de fiabilidad que afecta de lleno a Aston Martin y a su nueva alianza con Honda. Todo esto, analizado a fondo en el último podcast de la semana, analizando el día y la pretemporada.
Graves, muy graves problemas.
Mientras la mayoría de equipos cerraban programas completos y empezaban a enseñar las mejores vueltas de toda la pretemporada, Aston Martin ha quedado prácticamente fuera de juego: solo seis vueltas en todo el día, un día condicionado por la avería de batería del día anterior y la falta de recambios.
Mientras, en pista, el rodaje era muy alto en casi toda la parrilla. Haas (170) y Racing Bulls (165) encabezaron el kilometraje, con Williams (141), Audi (135), Ferrari (132), Mercedes (131) y Red Bull (124) también muy por encima del centenar. McLaren completó 113 giros, y Cadillac se quedó en 99.
En ese contexto de normalidad productiva, el dato de Aston Martin no es una anécdota: es un síntoma grave en el peor momento posible, con el inicio de temporada a la vuelta de la esquina.
En contraste, para el resto de equipos, la mañana transcurrió con el patrón habitual: aerodinámica al inicio (parrillas de sensores voluminosas en todos) y, después, una sucesión de tandas largas tipo stint de carrera en buena parte de la parrilla.
Problemas reales también en otros equipos.
Hubo también un incidente relevante: bandera roja por la parada del Mercedes, que dejó entrever problemas reales de unidad de potencia.
Se habló de pérdida de presión y el equipo terminó sustituyendo la unidad, sin volver a salir durante buena parte de la mañana.
Aun así, Mercedes logró recopilar trabajo valioso más adelante, con Russell firmando tandas largas a ritmo constante en 1:36, aunque sin conocer cargas de combustible.
La tarde elevó el nivel. Tras tandas largas desde el inicio (12 a 17 vueltas en varios coches), llegó el tramo más “visible” de los tests: a hora y media del final aparecieron simulaciones de clasificación y vueltas de rendimiento, con los mejores tiempos de toda la pretemporada.
Es la típica secuencia del penúltimo y último día: primero se consolida el ritmo de carrera y luego se busca el titular del crono.
Lecturas de las simulaciones.
En el apartado de simulaciones, el día dejó lecturas claras.
Se vieron programas de carrera (no siempre completos) en pilotos como Antonelli antes de la bandera roja, Piastri, Ocon, Lindblad y Sainz.
Y simulaciones más completas (o cercanas a serlo) en Pérez, Ocon y Leclerc. En las referencias publicadas, Ocon firmó un promedio mejor que Pérez (1:40.355 frente a una simulación interrumpida y más lenta), y por la tarde aparecieron más tandas largas “limpias” con Lindblad (1:40.694) y Bearman (1:40.307), cada uno con estrategias distintas de compuestos.
Una historia de contrastes.
Pero el foco real del día estuvo lejos del cronómetro: Honda revienta.
El comunicado oficial confirmó que el problema de batería del AMR26 de Alonso obligó a cambiar por completo el plan: programa limitadísimo, solo tandas cortas, y todo ello por escasez de piezas de la unidad de potencia.
En otras palabras: Aston Martin llega a Australia sin haber completado una simulación de carrera completa y, peor aún, con una incertidumbre directa sobre la fiabilidad.
El temor no es solo “estar lejos en ritmo”; es, literalmente, si podrán completar la distancia de carrera en Melbourne sin volver a romper.
El contraste es duro porque el coche no ha pasado desapercibido: el AMR26 se describía como un concepto radical, con potencial de desarrollo y con el factor Newey como argumento a medio plazo.
Pero la realidad inmediata es que sin fiabilidad no hay aprendizaje, y sin kilómetros no hay correlación ni mejoras. La temporada puede ser una carrera de fondo, sí, pero las primeras carreras se pueden convertir en un calvario si el paquete no permite ni “ver la bandera a cuadros”.
Nuevas soluciones.
En paralelo al drama de Honda-Aston, la jornada también dejó titulares técnicos: Mercedes llevó a Baréin una solución llamativa en el alerón trasero, con dos pequeños perfiles anclados al último elemento que permiten trabajar en una zona reglamentaria poco explorada y ganar carga cuando el ala va cerrada.
Red Bull, por su parte, siguió mostrando detalles de ingeniería fina (el “truco” del bargeboard en la bandeja de té), y Haas modificó el wakeboard en su proceso de evolución.
Qué podemos esperar de la temporada 2026.
Fuera de pista, el paddock mira ya cara a cara a 2026. La FIA y los equipos continúan evaluando la compleja gestión energética del nuevo reglamento, con pruebas específicas en Baréin: desde reducciones de potencia del MGU-K para entender su impacto en la recarga, hasta la exploración de soluciones como el “superclipping” a potencias elevadas.
La idea de fondo es clara: evitar cambios radicales antes de tener una muestra suficiente de carreras, pero ser proactivos si el sistema obliga a concesiones excesivas en clasificación y, sobre todo, en circuitos poco favorables a recargar energía, como el propio Melbourne.
Y como telón de fondo, la F1 también estudia ajustes de formato para animar los viernes, además de mantener el debate sobre aumentar el número de sprints y hasta repetir grandes eventos globales de presentación en futuras temporadas.
Es decir: mientras el campeonato afina su producto, en la pista Baréin ya está separando a los que llegan preparados… de los que llegan con incendios internos.
El sexto día, en resumen, nos ha dejado una pretemporada que se empieza a “sentenciar” por tendencia: arriba, los equipos capaces de completar programas largos y mostrar rendimiento; y abajo, un Aston Martin atrapado en la pesadilla que ninguna escudería puede permitirse en febrero: romper, no tener piezas y no rodar.
En Fórmula 1, el primer rival es el reloj. Y Aston, de momento, ni siquiera está pudiendo correr contra él. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
Graves, muy graves problemas.
Mientras la mayoría de equipos cerraban programas completos y empezaban a enseñar las mejores vueltas de toda la pretemporada, Aston Martin ha quedado prácticamente fuera de juego: solo seis vueltas en todo el día, un día condicionado por la avería de batería del día anterior y la falta de recambios.
Mientras, en pista, el rodaje era muy alto en casi toda la parrilla. Haas (170) y Racing Bulls (165) encabezaron el kilometraje, con Williams (141), Audi (135), Ferrari (132), Mercedes (131) y Red Bull (124) también muy por encima del centenar. McLaren completó 113 giros, y Cadillac se quedó en 99.
En ese contexto de normalidad productiva, el dato de Aston Martin no es una anécdota: es un síntoma grave en el peor momento posible, con el inicio de temporada a la vuelta de la esquina.
En contraste, para el resto de equipos, la mañana transcurrió con el patrón habitual: aerodinámica al inicio (parrillas de sensores voluminosas en todos) y, después, una sucesión de tandas largas tipo stint de carrera en buena parte de la parrilla.
Problemas reales también en otros equipos.
Hubo también un incidente relevante: bandera roja por la parada del Mercedes, que dejó entrever problemas reales de unidad de potencia.
Se habló de pérdida de presión y el equipo terminó sustituyendo la unidad, sin volver a salir durante buena parte de la mañana.
Aun así, Mercedes logró recopilar trabajo valioso más adelante, con Russell firmando tandas largas a ritmo constante en 1:36, aunque sin conocer cargas de combustible.
La tarde elevó el nivel. Tras tandas largas desde el inicio (12 a 17 vueltas en varios coches), llegó el tramo más “visible” de los tests: a hora y media del final aparecieron simulaciones de clasificación y vueltas de rendimiento, con los mejores tiempos de toda la pretemporada.
Es la típica secuencia del penúltimo y último día: primero se consolida el ritmo de carrera y luego se busca el titular del crono.
Lecturas de las simulaciones.
En el apartado de simulaciones, el día dejó lecturas claras.
Se vieron programas de carrera (no siempre completos) en pilotos como Antonelli antes de la bandera roja, Piastri, Ocon, Lindblad y Sainz.
Y simulaciones más completas (o cercanas a serlo) en Pérez, Ocon y Leclerc. En las referencias publicadas, Ocon firmó un promedio mejor que Pérez (1:40.355 frente a una simulación interrumpida y más lenta), y por la tarde aparecieron más tandas largas “limpias” con Lindblad (1:40.694) y Bearman (1:40.307), cada uno con estrategias distintas de compuestos.
Una historia de contrastes.
Pero el foco real del día estuvo lejos del cronómetro: Honda revienta.
El comunicado oficial confirmó que el problema de batería del AMR26 de Alonso obligó a cambiar por completo el plan: programa limitadísimo, solo tandas cortas, y todo ello por escasez de piezas de la unidad de potencia.
En otras palabras: Aston Martin llega a Australia sin haber completado una simulación de carrera completa y, peor aún, con una incertidumbre directa sobre la fiabilidad.
El temor no es solo “estar lejos en ritmo”; es, literalmente, si podrán completar la distancia de carrera en Melbourne sin volver a romper.
El contraste es duro porque el coche no ha pasado desapercibido: el AMR26 se describía como un concepto radical, con potencial de desarrollo y con el factor Newey como argumento a medio plazo.
Pero la realidad inmediata es que sin fiabilidad no hay aprendizaje, y sin kilómetros no hay correlación ni mejoras. La temporada puede ser una carrera de fondo, sí, pero las primeras carreras se pueden convertir en un calvario si el paquete no permite ni “ver la bandera a cuadros”.
Nuevas soluciones.
En paralelo al drama de Honda-Aston, la jornada también dejó titulares técnicos: Mercedes llevó a Baréin una solución llamativa en el alerón trasero, con dos pequeños perfiles anclados al último elemento que permiten trabajar en una zona reglamentaria poco explorada y ganar carga cuando el ala va cerrada.
Red Bull, por su parte, siguió mostrando detalles de ingeniería fina (el “truco” del bargeboard en la bandeja de té), y Haas modificó el wakeboard en su proceso de evolución.
Qué podemos esperar de la temporada 2026.
Fuera de pista, el paddock mira ya cara a cara a 2026. La FIA y los equipos continúan evaluando la compleja gestión energética del nuevo reglamento, con pruebas específicas en Baréin: desde reducciones de potencia del MGU-K para entender su impacto en la recarga, hasta la exploración de soluciones como el “superclipping” a potencias elevadas.
La idea de fondo es clara: evitar cambios radicales antes de tener una muestra suficiente de carreras, pero ser proactivos si el sistema obliga a concesiones excesivas en clasificación y, sobre todo, en circuitos poco favorables a recargar energía, como el propio Melbourne.
Y como telón de fondo, la F1 también estudia ajustes de formato para animar los viernes, además de mantener el debate sobre aumentar el número de sprints y hasta repetir grandes eventos globales de presentación en futuras temporadas.
Es decir: mientras el campeonato afina su producto, en la pista Baréin ya está separando a los que llegan preparados… de los que llegan con incendios internos.
El sexto día, en resumen, nos ha dejado una pretemporada que se empieza a “sentenciar” por tendencia: arriba, los equipos capaces de completar programas largos y mostrar rendimiento; y abajo, un Aston Martin atrapado en la pesadilla que ninguna escudería puede permitirse en febrero: romper, no tener piezas y no rodar.
En Fórmula 1, el primer rival es el reloj. Y Aston, de momento, ni siquiera está pudiendo correr contra él. Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals